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LA MASACRE DE MEL GIBSON EN LA PASION DEL CRISTO
Se ofrece a los
lectores de habla hispana el ultimo de los Boletines electrónicos escritos
por el pastor italo-americano Samuele Bacchiocchi. El Dr. Bacchiochi –como
se sabe– fue el primer no católico en obtener un
doctorado en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en el Vaticano.
Dado que en Sudamérica la película La Pasión de Cristo se estrenara con
posterioridad respecto a Estados Unidos, este Boletín resulta muy oportuno
para todos los cristianos de habla hispana de nuestra región. En esta
traducción han colaborado varios hermanos adventistas interesados en dar
mayor luz sobre la cuestión debatida. Lo entregamos con la esperanza de que
nuestra juventud y nuestros líderes tengan una perspectiva clara y bíblica
de lo que el Señor espera de nosotros ante esta controversia.
Por supuesto, no todos estaremos de acuerdo con todos los
argumentos presentados aquí y nadie debería ser tan arrogante como para
pretender tener la única voz valida sobre este tema, pero la
exposición del autor es un importante alegato a ser tomado en cuenta.
Las citas bíblicas son de la versión Reina Valera de 1960, salvo indicación
en contrario. Siéntase libre de distribuir esta traducción por doquiera.
ENDTIME ISSUES NEWSLETTER No. 112: "La Masacre de Cristo de Mel Gibson"
Samuele Bacchiocchi, Ph.D.
A varios lectores de mi
ultimo boletín (No. 111) les pareció que a mis comentarios acerca de la
película de Mel Gibson, "La Pasión de Cristo," les falto credibilidad porque
yo no la había visto. La crítica tiene alguna
validez, aunque la lectura de un análisis penetrante de un libro o de
cualquier producción artística, a menudo proporciona valiosas apreciaciones
pasadas por alto por el espectador o el lector casual. De hecho, si nosotros
fuéramos a preguntarle a 100 espectadores de la película: que errores
bíblicos y herejías católicas detectaron en la película, las probabilidades
son que el 95% de ellos contestaría "Ningún error". La razón es que a la
persona promedio le faltan tanto los conocimientos históricos como bíblicos
necesarios para evaluar su exactitud.
Una prueba son los comentarios de aquellos que vieron la película,
incluyendo tanto líderes de iglesias protestantes como católicos. La inmensa
mayoría aclama la película como la más exacta reconstrucción de la Pasión de
Cristo. La verdad es que la película es una falaz y grosera representación
de la Pasión de Cristo porque contiene muchos errores evidentes y la
concepción católica tradicional de la expiación. El propio Gibson admite que
su película está principalmente basada, no en los Evangelios, sino en las
visiones de dos monjas místicas católico romanas Santa Ana Catalina Emmerich
y María de Agreda. El punto que sostengo es que ver una película religiosa,
sin conocer los hechos históricos y bíblicos, puede llevar a las personas
desinformadas a aceptar como un hecho lo que en realidad es una ficción.
Para silenciar las criticas y hacer
justicia al análisis que usted está a punto de leer, decidí hacer un espacio
en mi ocupada agenda para ver la película. Fue así que, el Miércoles de
Ceniza católico, el 25 de febrero,
fui a ver la película en el cine Celebración de Benton Harbor, Michigan.
Esta fue la primera vez en mi vida (y tengo 66 años) que entre a un cine.
Hubiera preferido alquilar la película y verla en mi casa. Esto me habría
permitido detener la película cada vez que necesitara anotar algunas
observaciones. Desgraciadamente, a la fecha la película todavía no está
disponible en las tiendas de video.
La mejor palabra que
puedo pensar para describir el impacto de la película en mi es: "Chocante".
Lo que vi. es cien veces peor que los análisis
más negativos que leí. Desde una perspectiva bíblica, la película contiene
numerosos y notorios errores diseñados para promover la perspectiva católica
acerca de la Pasión y del papel redentor de María, como corredentora con
Cristo. Lo que más me chocó fue la implacable tortura del cuerpo de Cristo.
La brutalidad de flagelar con azotes y látigos de nueve puntas explota fuera
de toda proporción al sufrimiento físico de Cristo a fin de promover la
imitación católica de su sufrimiento como una forma de salvación. La
película es un verdadero baño de sangre donde el cuerpo de Jesús es
constantemente golpeado, flagelado, pateado, escupido y abofeteado.
La carne de Cristo es literalmente
desollada por los látigos de puntas metálicas por sádicos soldados romanos
que compiten entre sí para infligir el golpe mas
devastador. De hecho, después del primer azotamiento, María intenta limpiar
la carne y sangre regada en el pavimento del patio de Pilato.
Cuando Cristo llega el
Gólgota, su cuerpo está tan destrozado, lastimado y desfigurado que más
parece una salchicha saliendo de un triturador de carne.
Aunque los romanos y los judíos mataron a Jesús una sola vez, Gibson en su
película logra exitosamente matar a Jesús más de cien veces. En vista de su
sádico contenido, la película debería titularse mejor:
"La Masacre de Cristo por Mel
Gibson". Ningún SUPER HOMBRE podría soportar los golpes infligidos
a Cristo en la película, incluido el ser lanzado desde un puente mientras
estaba inmovilizado con una enorme cadena de tres pulgadas, lo
suficientemente fuerte para halar un tren. Me sorprende que Gibson nunca
haya ido a la Iglesia de San Pedro Encadenado en Roma donde se exhibe la
supuesta cadena del encarcelamiento de Pedro. Esas cadenas son cuatro veces
más pequeñas que las usadas en la película. Grandes cualidades artísticas
Desde una perspectiva cinematográfica, la película tiene grandes
cualidades artísticas. Las personalidades se ven reales. Los judíos, los
soldados romanos, Pilato, su esposa Claudia, los discípulos, todos están
vestidos
con vestimenta de la época. María se ve como una monja medieval antes que
una mujer judía del primer siglo. El lento movimiento que fustiga a Jesús
acompañado de suaves cantos gregorianos sume en profundas respuestas
emotivas. Nuevamente el pausado clavado del cuerpo de Jesús, le permite al
espectador sentir el insoportable dolor inflingido por cada golpe. La
oscuridad y el terremoto que acompañan la muerte de Cristo son muy reales.
Lo mismo es verdad respecto a la partición del templo y su colapso parcial.
Los efectos visuales revelan excelente talento artístico. No hay duda de que
Mel Gibson merece un oscar, especialmente por la destacada e implacable
brutalidad de la película.
La película plantea importantes preguntas que intentaré abordar en
este análisis. ¿Qué llevó a Gibson a producir una Pasión de Cristo tan
sangrienta y grotesca que deliberadamente falsifica el relato de los
evangelistas sobre su juicio y ejecución? Dado que el factor sangre es
mínimo en el Evangelio, ¿de dónde obtuvo Gibson su información e
inspiración? ¿Puede esta representación sangrienta, grotesca y equivoca de
la muerte y sufrimiento de Cristo estar bíblicamente justificado y ser
presentada a los jóvenes? ¿No es idolatría retratar al Hijo Divino de Dios
de una manera que distorsionará la experiencia religiosa de millones de
cristianos de generaciones futuras?
El propio Billy Graham reconoce que "Cada vez que yo predique o
hable sobre la Cruz, las cosas que vi en la pantalla estarán en mi corazón y
en mi mente". ("What Others Are Saying" ["Lo que
otros están
diciendo"]
http://www.passionchrist.org ).
Si un predicador como
Billy Graham estará permanentemente influenciado por el distorsionado
retrato que hace Gibson de la Pasión de Cristo, ¿no cambiarán millones de
cristianos poco
familiarizados con la narración de los Evangelios, "la gloria del Dios
incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible" (Romanos 1:23)?
El
que algunos líderes de iglesias protestantes acepten el enfoque católico de
Gibson sobre la Pasión de Cristo, le da a uno que pensar: ¿Qué impacto
tendrá la película en las futuras relaciones entre catolicos y
protestantes? ¿Adoptarán gradualmente los protestantes la devoción e
imitación católicas de la Pasión como un medio de salvación?
¿Comenzarán los protestantes inconscientemente a ver a María en el rol
proyectado en la película como colaboradora en la redención de Cristo?
Además, ¿Cómo afectará la película la actitud cristiana hacia los
judíos, en vista de que todos los judíos mostrados en la película, incluso
los niños que intentaban apedrear a Judas, son retratados como furiosos,
crueles y demoníacos? Estas son algunas de
las cuestiones que intentaré abordar en el siguiente orden:
·
LAS FUENTES DE
"LA PASION"
·
ALGUNOS ERRORES NOTORIOS DE "LA PASION"
·
EL ROL PROMINENTE DE MARÍA EN "LA PASION"
·
LA IMPLACABLE BRUTALIDAD DE "LA PASION"
·
LA TEOLOGIA DE "LA PASION"
·
¿OFRECE "LA PASION" UNA OPORTUNIDAD
UNICA PARA DIFUNDIR EL EVANGELIO?
EL POTENCIAL DE "LA PASION" PARA EL EVANGELISMO CATOLICO
Permiso para Distribuir esta Revisión
Diversos editores, locutores y líderes eclesiásticos me han contactado para
pedirme permiso para usar la revisión preliminar de "La Pasión", que anuncié
en el Boletín anterior. Para evitar llamadas o mensajes electrónicos
innecesarios, deseo dar pleno permiso a cualquiera que desee usar esta
revisión en cualquier forma que necesite. Asegúrese de informar a sus amigos
que ellos pueden recibir gratis este boletín, simplemente enviándome un
correo electrónico a
sbacchiocchi@biblicalperspectives.com, con el mensaje
(en ingles):
SUBSCRIBE ME. LAS FUENTES DE "LA PASION"
La Pasión de Cristo se anuncia como la
más autentica recreación de las últimas 12 horas de la vida de Jesús. Para
añadir credibilidad histórica a la película, Gibson obliga a los personajes
a hablar en arameo y latín. Se
ha reportado que el mismo Papa ha dicho "es como fue", es decir, la película
es una representación verdadera de los eventos que condujeron a la
Crucifixión. El portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls, confirmó la
opinión del Papa, describiendo la película como "una transposición
cinematográfica de los acontecimientos históricos de la Pasión de Jesucristo
según el Evangelio". De hecho, la película fue mostrada a los miembros de la
Secretaria de Estado del Vaticano, al Consejo Pontificio para las
Comunicaciones Sociales y a la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Todos ellos expresaron una aprobación unánime, elogiándola como la
recreación más exacta de la pasión de Cristo que jamás se haya producido.
Este mismo punto de vista lo comparten muchos líderes protestantes que
están promocionando entusiastamente la película. Ted Haggard, presidente de
la Asociación Nacional de Evangélicos, califico al director como "el Miguel
Ángel de esta generación". La Iglesia de Saddleback de Rick Warren en el sur
de California compro 18.000 entradas.
Una hueste de iglesias
protestantes, incluyendo varias iglesias adventistas, han patrocinado la
película en
cines alquilados. En la Iglesia de la Universidad de Loma Linda, el Pastor
Roberts y el personal han alquilado un cine en Redlands para mostrar "La
Pasión" el jueves en la noche antes de Semana Santa. Un anuncio que recibí
indica que se ha programado una función especial para los obreros de la
Asociación General.
Bill Hybels de Willow Creek, Robert Schuller de Crystal Cathedral [la
Catedral de Cristal], James Dobson del programa Focus on the Family, y Paul
Harvey, por nombrar unos cuantos, están promocionando entusiastamente la
película como una recreación veraz sin precedentes de la Pasión de Cristo,
la cual suponen traerá conversiones en masa al cristianismo.
En vista del extraordinario respaldo ecuménico y la promocion de la película
como un retrato autentico de la Pasión de Cristo, necesitamos comprender en
principio: ¿Refleja realmente la película el relato bíblico de las ultimas
12 horas de la vida de Jesús?, ¿Cuáles son las principales fuentes de la
película, los Evangelios o la literatura mística católica? La respuesta ya
ha sido dada, puesto que el propio Gibson admite abiertamente que la
película está basada no sólo en los Evangelios, sino también en las visiones
de dos monjas místicas católicas, Santa Ana Catalina Emmerich y María de
Agreda.
En referencia a las visiones de Emmerich, Gibson dijo, "ella me
aportó material que nunca se me hubiera ocurrido" (The New Yorker,
15/09/03). Esto es evidente, porque, como veremos, muchos de los detalles de
la película son extraños a los Evangelios. En su reseña, Darle Bock ofrece
una guía didáctica de referencias escena por escena sobre que fue tomado de
los Evangelios y que de las monjas místicas Ana Emmerich y María de Agreda (www.beliefnet.com/story/140/story_14097_1.html).
Emmerich (1774-1824) fue
una monja alemana que supuestamente tuvo los estigmas o heridas de Cristo en
sus manos. Los estigmas (heridas sangrantes en las manos) son la prueba
final de santidad para los católicos, porque el énfasis de su devoción es
imitar el sufrimiento de Jesús. Cualquier creyente con las heridas de Cristo
en las manos, se convierte pues en un pequeño cristo. Durante los 12 últimos
años de su vida, ella supuestamente se alimentó sólamente del cuerpo y la
sangre de Jesús, contenidos en la hostia de la misa católica. Es evidente
que tenía serios problemas mentales, lo que para los católicos es prueba de
santidad.
Las visiones de Emmerich sobre la vida de Cristo fueron publicadas
en 1824 bajo el titulo de "La Dolorosa Pasión de Nuestro Señor y Salvador
Jesucristo". El libro se promociona en un sitio Web como "repleto de
inusuales y santas descripciones, que no están registradas en los
Evangelios". Sus visiones engañosas describen el castigo y la crucifixión de
Cristo con detalles espantosos, los cuales se muestran en la película pero
no figuran en los Evangelios. Igualmente fuera del relato bíblico es el rol
fundamental que Emmerich atribuye a María como corredentora con Cristo.
La colaboración de María en la
misión redentora de Cristo es evidente en la película, pero ausente en los
Evangelios. En sus visiones, ella vió que los protestantes sufren más que
los católicos en el purgatorio porque nadie ofrece misas u oraciones por
ellos.
Gibson también fue influenciado por María de Agreda (1602-1665),
una monja católica y mística visionaria. Todos los miembros de su familia
entraron a monasterios y conventos en 1618. A menudo entraba en trances que
la transportaban a tierras lejanas para enseñar a la gente. En su libro "La
Ciudad Mística de Dios", Agreda ofrece muchos detalles sobre María y la
pasión de Cristo que no están en la Biblia.
A pesar del inmenso respaldo evangélico a la "La Pasión de Cristo", la
película no es ni evangélica ni bíblica. Es una película católica romana,
hecha por un director católico romano tradicionalista, con consejeros
teológicos católicos que solicitaron la aprobación del mismo Papa. Como bien
dice Gibson, "[la película] refleja mis creencias".
Sus creencias se arraigan en
las creencias y practicas católicos tradicionales que precedieron a
"Vaticano II" (1962-1965). Aunque "Vaticano II" ofreció a los
no-católicos la posibilidad de ser salvos mientras siguieran la luz menor
que tienen; ha quedado registrada la afirmación de Gibson que cree que "no
hay salvación para aquellos fuera de la iglesia [católica]" (The New Yorker,
15 de septiembre de 2003). De hecho, esta ha sido la posición católica
histórica hasta Vaticano II: "No salus extra ecclesia –no hay salvación
fuera de la iglesia". En una entrevista con la Eternal World Televisión
Network, Gibson dijo: "No voy a ningún otro servicio [católico]. Voy al
Antiguo Rito Tridentino [Latino]". Para poder practicar su fe católica
tradicional, construyó su propia capilla católica llamada Holy Family (La
Sagrada Familia), cerca de su casa en California.
Durante la filmación,
asistió a la misa católica cada mañana con la desorientada esperanza "de
estar inmaculadamente limpio".
Un problema importante con la película es el motivo ulterior de Gibson por
retratar la Pasión según la comprensión de la antigua Iglesia Católica
Romana. Tal como Robert Tippie precisa en su agudo análisis, "[Gibson] ya no
intenta tomar los hechos de las Escrituras y “ampliarlos” para aclarar los
sentidos y significados escritos, sino que revierte al viejo dogma católico
que intenta “enseñarnos” algo, en lugar de hacernos sentir algo desde la
escena. Es esta última forma de licencia poética con la que discrepo en "La
Pasión". La película llega a estar tan dogmáticamente cargada de romanismo,
que resulta ridícula. Si Mel hubiera continuado con los impresionantes
arreglos que se ven en la primera escena del Huerto, la película hubiese
tenido mucho mas impacto en mi" ("La Pasión: Una Reseña Después de Ver la
Película").
El hecho de que La Pasión sea producida por un católico
incondicional y tradicional que está ansioso de ganar conversos para su fe
católica mediante su película, debería preocupar a los Evangélicos que
desean proteger a sus miembros de las herejías católicas. Es totalmente
contradictorio que los Evangélicos promocionen una película que diga y
muestre hechos antibiblicos, y a la vez ellos estén comprometidos a mantener
la integridad y autoridad de la Biblia.
ALGUNOS ERRORES EVIDENTES DE "LA PASION"
Pocos espectadores notaran los notables errores que están
estratégicamente ubicados a lo largo de la película. La mayoría de los
espectadores sale pensando que han visto un retrato exacto de las últimas 12
horas de la vida de Cristo. La verdad está muy lejos de ello. La verdad y el
error se entretejen tan intricadamente que el espectador promedio que sabe
poco sobre el relato de los Evangelios acerca de la Pasión no puede notar
lasinterpolaciones católicas elaboradas para promover sus enseñanzas
históricas. Permítame mencionar alguno de los errores e inexactitudes que
captaron mi atención.
Getsemani
La película comienza con Cristo orando en el Huerto de Getsemani.
Tanto el Huerto como Jesús se ven terribles. El huerto parece un campo
abandonado del sur de Italia, con el césped alto y seco y sin los milenarios
olivos tan característicos del Huerto de Getsemani en Jerusalén.
Jesús se ve asustado, cubierto de barro o grasa en el cabello y la cara. Se
ve como si recién hubiese salido de un charco de barro. ¿Por que Cristo
tenia que verse tan sucio y grasiento si acababa de tomar la Pascua con sus
discípulos? Los Evangelios dicen que Jesús cayó tres veces sobre su rostro y
oró a su Padre si era posible pasar de sí la copa del sufrimiento, pero esa
oración difícilmente podría haberle hecho quedar tan sucio. Es evidente que
Gibson quiere que Cristo sea vea grotesco desde el principio hasta el final
de la película. En ella promueve la devoción católica a la Pasión como una
forma de salvación.
Tan pronto como los soldados y sacerdotes capturan a Cristo en el
Huerto, lo atan con una pesada cadena más apropiada para anclar navíos, y
comienzan a golpearlo. Pero en los Evangelios no hay referencia a una
golpiza a Jesús en el Huerto. Se nos dice simplemente que: "entonces
ellos le echaron mano y le prendieron. . . .Trajeron pues, a Jesús al sumo
sacerdote; y se reunieron todos los principales sacerdotes y los ancianos y
los escribas" (Marcos 14:46, 53; cf. Mat. 26:50, 57). "Y prendiéndole, le
llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote" (Lucas 22:54; cf. Juan
18:12-13). Lo que en los Evangelios se presenta como un simple arresto y
escolta de Jesús hacia la casa del sumo sacerdote, en la película se
transforma en una trama para linchar a Jesús incluso antes de que él tenga
oportunidad de comparecer
ante el sumo sacerdote.
Mientras torturan a Jesús en el Getsemani, María en su hogar se
levanta y dice: " ¿Que hace que esta noche sea diferente a las demás?" –una
referencia a la liturgia judía de la Pascua. Este detalle se encuentra en La
Pasión Dolorosa, pero no en la Biblia.
La Apariencia Física de Satanás
Satanás, con su negra capa y blanca cara de mimo aparece en varias
oportunidades en la película, incitando a todos contra Cristo. En el Huerto
una serpiente sale arrastrándose de la nariz de Satanás. Lentamente se
arrastra la serpiente hacia Cristo y está casi lista para morderle su cabeza
inclinada en oración. Pero Cristo se levanta y aplasta la cabeza de la
serpiente. No cabe duda alguna de que Satanás estuvo trabajando duro en las
últimas horas de la vida de Cristo, esperando arruinar su misión redentora.
Pero no existe ninguna alusión en los Evangelios respecto a alguna aparición
física de Satanás durante la Pasión para incitar a los judíos y romanos
contra Cristo. No hubo ninguna serpiente satánica que intentara morder a
Cristo.
Diversos detalles de Satanás en el Getsemani provienen de La
Dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, de Anna Emmerich. Por ejemplo,
Emmerich habla de "la serpiente... Este odioso reptil de tamaño gigantesco"
en Getsemani. Satanás le dice a Jesús, "¿Tomaras tú este pecado sobre tí
mismo?, ¿tienes deseos de pagar su penalidad?, ¿estás preparado para pagar
por todos estos pecados?". Hay una fuerte similitud con el guión de la
película, donde Satanás tienta a Jesús diciéndole: ¿Realmente crees que un
hombre puede cargar este peso? Salvar sus almas es demasiado caro".
El Altercado entre Judíos y Romanos
Una trifulca frenética se suscita alrededor de Jesús cuando
arrastra la Cruz al Calvario. Los romanos y judíos luchan ferozmente,
mientras Cristo es brutalizado por todos. Un critico comenta
perceptivamente: "trifulcas
salvajes ocurren a menudo en las películas de Mad Max [de Mel Gibson], pero
no en los Evangelios. A Cristo se le pinta como cayendo en tres puntos, pero
por otra parte el cargar la cruz se presenta como un evento solemne. Veamos
como presenta la escena el Evangelio según Lucas, un profundamente fervoroso
creyente: "Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que
lloraban y hacían lamentación por el. Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les
dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mi, sino llorad por vosotras mismas
y por vuestros hijos" [Lucas 23:27, 28]. Esto no parece la descripción
de un alboroto, ni el mandato de Cristo suena como algo gritado en medio de
una pelea".
Es desafortunado que Gibson este más preocupado en impresionar a la
gente usando los típicos recursos audiovisuales de Hollywood de violencia y
derramamiento de sangre, antes que captar la solemnidad y dignidad de la
historia del Evangelio. El hecho de que el episodio de la trifulca y la
golpiza a Jesús sean ajenos a los Evangelios, muestra nuevamente que Gibson
utiliza los Evangelios como un pretexto para su película violenta y
chocante. La golpiza de Cristo es implacable a lo largo de la película,
incluso mientras cae bajo el peso de la Cruz.
Es evidente que Gibson
esta decidido a colocar fuera de proporción los sufrimientos de Cristo en
armonía con la devoción católica a la Pasión. Cristo Arrojado de un Puente
Mientras llevan a Cristo donde Pilato, los
fariseos lo arrojan desde un puente junto con la enorme cadena y la gruesa
soga con que lo amarraron.
Uno esperaría que una caída de un puente sobre una superficie rocosa bajo el
peso de una pesada cadena, produciría huesos
rotos y ayuda de emergencia. Pero en la película se describe a Cristo como
un Superman zombi que puede resistir cualquier caída o golpe. Ellos lo halan
con la cadena atada alrededor de su cintura como si fuera un saco de papas,
y después continúan pegándole todo el camino hacia el pretorio de Pilato. El
sentido común niega la posibilidad de que un ser humano normal sea capaz de
caminar normalmente después de una fuerte caída desde un puente. Pero la
película muestra que el sentido común no es tan común después de todo.
Ya que no hay ninguna mención en los Evangelios de que Cristo haya
sido lanzado de un puente por los fariseos en el camino hacia Pilato, ¿de
donde sacó Gibson dicha información? Muy probablemente de la literatura
mística católica que exagera el sufrimiento físico de Cristo para promover
la devoción a la Pasión como una forma de salvación.
Niños Malvados
Apedrean a Judas
Estuve impactado por el breve episodio totalmente inesperado de los
niños jugando en la calle y transformándose de repente en demonios que
apedrean a Judas mientras él salía de la ciudad para ahorcarse. Durante unos
pocos segundos no pude entender lo que estaba pasando. Este episodio ajeno a
los Evangelios, se encuentra en La Dolorosa Pasión, la cual dedica un
capitulo entero al tormento de Judas. El capitulo describe a Judas "rugiendo
como un loco en el valle de Hinon".
El intento de los niños de apedrear a Judas, refleja la intención de Gibson
por retratar a los judíos como el pueblo, incluyendo a sus niños como
individuos malvados y demoníacos, responsable de la muerte de Jesús.
Vaticano II y el propio Papa se han disculpado por la posición histórica
católica contra los judíos como los asesinos de Cristo, pero Mel Gibson no
acepta la nueva admisión católica. Su película muestra que todos los
judíos, incluyendo los niños, son personas sádicas, demoníacas, culpables de
la muerte de Cristo. Gibson niega esta acusación, pero las acciones de su
película hablan mas alto que sus palabras.
Injusto Retrato de Judíos y Romanos
A lo largo de su película Gibson retrata a judíos y romanos como
malos, sádicos, con miradas enojadas y mala dentadura. Los líderes judíos
siempre aparecen al frente de la muchedumbre con su malvada apariencia y
rostros siniestros. No muestran compasión hacia el cuerpo lacerado de Jesús
que empeora cada vez más con los interminables golpes. El único momento en
que ellos expresan pesar es cuando ven que su Templo se derrumba como
resultado del terremoto que acompaña la muerte de Cristo. Este es otro
episodio no bíblico ni histórico, porque no hay indicaciones de que el
templo haya colapsado a la muerte de Jesús.
Análogamente los soldados romanos son retratados como sádicos
sarcásticos. Bromean entre ellos acerca de quien puede penetrar más
profundamente en la carne de Cristo con sus látigos metálicos. Aparecen como
verdugos endurecidos con ninguna empata hacia su desvalida victima.
No hay ninguna duda de que hubo líderes judíos y soldados romanos sádicos y
sedientos de sangre que jugaron un papel principal en la tortura y
crucifixión de Jesús. Pero la pregunta es: ¿Puede aplicarse semejante
caracterización a todos los judíos y a todos los romanos? Gibson no hace
ningún esfuerzo en su película por reconocer la presencia de judíos y
romanos que creyeron en Cristo y lo siguieron. Sin embargo, una lectura
equilibrada de los Evangelios muestra que hubo lideres
judíos como soldados romanos que aceptaron a Cristo y tuvieron compasión de
él.
Por ejemplo, los
Evangelios dicen que José de Arimatea y Nicodemo eran miembros del Sanedrín
y seguidores secretos de Jesús. Ellos hicieron arreglos con Pilato para
bajar el cuerpo de Jesús de la Cruz, tratándolo con mirra y áloes, y
colocándolo en una tumba nueva de un huerto (Juan19:38-41; Lucas
23:50-53; Marcos 15:43-46; Mateo 27:57-61). Después Lucas nos informa
que "y el numero de los discípulos se multiplicaba grandemente en
Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe" (Hechos 6:7).
Note que no sólo personas judías comunes, sino también "muchos de los
sacerdotes obedecían a la fe".
En Hechos 21:20, Jacobo le
dice a Pablo que "millares de judíos hay que han creído; y todos son celosos
por la ley". Sobre la base de las cifras proporcionadas por los Hechos, se
estima que cerca de la mitad de la población judía residente en Jerusalén
aceptó a Jesús de Nazaret como su esperado Mesías. Así pues, es inexacto que
Gibson haga al pueblo judío culpable colectivo de la muerte de Cristo. Para
aplicar este punto en casa, podría mencionar la creencia dominante entre los
europeos de que los estadounidenses son gente obsesionada por las armas y
que acostumbran usarlas a discreción para resolver sus disputas.
Ellos suelen
referirse al Presidente Bush como un vaquero tejano que quiso atrapar a
Saddam Hussein. Esta imagen estereotipada sobre los estadounidenses es
errada.
Durante los 30 años que he vivido en EE.UU., he encontrado que la inmensa
mayoría de estadounidenses no tienen armas y no las usan para solucionar sus
disputas. Estereotipar a todos los estadounidenses como gángsteres, es
inexacto y ofensivo. Lo mismo es verdad respecto al retrato de Gibson de los
judíos. Al extremo con que retrata a los judíos como un pueblo sádico,
responsable de la muerte de Cristo, perpetua las enseñanzas históricas
antijudias católicas y sus políticas que han hecho un daño incalculable a la
causa del cristianismo.
Lo mismo aplica a los soldados romanos. Los Evangelios nos hablan
de un centurión que rogó a Jesús que sanara a su sirviente. Jesús reconoció
su fe y realizó el milagro (Mat. 8:5-8; Lucas 7:2-6). Aun más
reveladora es la reacción del centurión quien muy probablemente estuvo a
cargo de los soldados durante la crucifixión de Jesús. Leemos: "Y el
centurión que estaba frente a él [Cristo], viendo que después de clamar
había expirado así, dijo, 'Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios"
(Marcos 15:39; cf. Mat. 27:54).
En los Hechos nuevamente son soldados romanos los que escoltaron y
protegieron a Pablo del linchamiento popular (Hechos 21:32; 23:10; 23:27).
Hay evidencia amplia de que muchos soldados eran hombres decentes que
aceptaron el Evangelio. De hecho, la evangelización de países como Gran
Bretaña se atribuye a los soldados romanos estacionados en ese país.
Es desafortunado que Gibson no haga ningún esfuerzo por mostrar un
cuadro más equilibrado de personas buenas y malas entre judíos y romanos. En
su lugar, escoge retratar al pueblo judío y a los soldados romanos bajo una
luz negativa. La razón es su objetivo de promover la apreciación histórica
católica sangrienta sobre la Pasión al igual que el tradicional
antisemitismo católico. Hay razón para temer que la pelicula, al retratar a
los líderes judíos como iracundos, horribles y demoníacos, estimule el
antisemitismo histórico que muchos pensadores se han esforzado duramente por
superar en años recientes.
El Terremoto Final
Otro notorio error que captó mi atención es el impacto devastador
del terremoto que acompañó la muerte de Cristo. En la película todo el
Templo se parte en dos, derrumbándose algunas secciones. La fuente es
Emmerich quien dice que el arco del Templo "fue roto. El piso fue agrietado,
y muchas otras columnas fueron derribadas en otras partes del Templo".
Nuevamente, esto es pura ficción, no un hecho bíblico. El terremoto sólo se
menciona en (Mateo 27:51). Lucas habla de la oscuridad que rodeó la
tierra desde el mediodía hasta las 3:00 p.m. No hay mención de algún daño al
Templo producto del terremoto. Lo único que sucedió dentro del Templo fue el
rasgamiento del velo que dividía el Lugar Santo del Santísimo. "Y he aquí
el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y
las rocas se partieron" (Mat. 27:51).
Si el Templo se hubiera derrumbado a la crucifixión de Cristo,
habrían registros históricos de su reconstrucción como sucedió en el año 70
D.C. cuando los romanos destruyeron el Templo. Pero no hay ninguna
indicación de que el Templo fuera reconstruido o reparado debido al
terremoto ocurrido en la Crucifixión. Gibson ignora hechos bíblicos e
históricos, porque para él la ficción ofrece imágenes más impactantes que
los hechos.
Llevar la Cruz
En la película Jesús cae tres veces bajo el peso de la Cruz, de
acuerdo con la tradición católica de las 14 Estaciones de la Cruz. Los
Evangelios no mencionan específicamente las caídas. Nuevamente, los
Evangelios no dicen que María y sus acompañantes siguieran a Jesús en el
recorrido, pero la película lo describe así. En una fugaz imagen
retrospectiva (flash back), María rescata a un Jesús caído cuando niño.
Refiriéndose a Apocalipsis 21:5,
Jesús le dice a María: "Mira, como hago nuevas todas las cosas". La
fuente
es "La Dolorosa Pasión" de Emmerich y la "Ciudad de Dios" de María de Agreda
donde María acompaña a su hijo a lo largo de su recorrido al Calvario. De
acuerdo con Emmerich, cuando Jesús cae, María se abalanza "en medio del
grupo que le estuvo insultando y abusando... ella lo levanta sobre sus
rodillas por su costado y lo abraza".
En la película, pero no en la Biblia, una joven judía ayuda a Jesús
a limpiar su cara. La fuente es La Dolorosa Pasión donde Verónica lleva la
tela donde Jesús limpia su rostro. Verónica "abriéndose paso ella misma a
través de la turba,. . . alcanzó a Jesús, se arrodilló ante él, y
presentándole el velo, le dijo al mismo tiempo, "Permítame limpiar el rostro
de mi Señor". Jesús tomó el velo en su mano izquierda, limpió su
ensangrentada cara y lo devolvió agradeciendo".
El episodio de la carga de la Cruz contiene un error flagrante, porque
Gibson pone a Simón de Cirene y a Jesús cargando la cruz juntos. Yo no podía
creer lo que veía porque esto contradice abiertamente los Evangelios en los
que se lee: "Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venia
del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús"
(Lucas 23:26; cf. Marcos 15:21; Mateo 27:32).
En los Evangelios queda claro que Simón lleva la Cruz por sí mismo
en lugar de Jesús, mientras va siguiendo a Jesús, quien está ahora
totalmente exhausto. Uno se pregunta, ¿Por qué Gibson falsea la
historia del Evangelio haciendo llevar a Jesús y a Simón juntos la Cruz? Muy
probablemente para lograr su propósito de intensificar el sufrimiento de
Cristo a fin de promover mas eficazmente la devoción e imitación católicas
de la Pasión. Si Cristo hubiera sido relevado de llevar él solo la Cruz, sus
sufrimientos se habrían reducido. Esto iría en contra de la estrategia de
Gibson de impactar a las personas al magnificar la agonía de Cristo más allá
de los límites de la imaginación humana.
Fue impresionante para mí ver personas pegándole a Cristo, no sólo
mientras lleva la Cruz, sino también cuando cae bajo su peso. Es difícil
creer que las personas puedan ser tan sádicas de golpear incesantemente a
una victima ensangrentada caída bajo el peso de una pesada cruz. Pero para
Gibson, las consideraciones comerciales y religiosas exigen que el castigo a
Cristo sea sin pausas, incluso cuando yace bajo el peso de la Cruz.
Religiosamente, la devoción católica de la Pasión implica que los
sufrimientos de Cristo deben superar las limitaciones humanas.
Comercialmente, la implacable brutalidad vende películas. Gibson lo sabe muy
bien. Una de sus anteriores películas mas vendidas El Patriota, junto con
Corazón Valiente, son descritas por el New York Times como "las dos obras
artísticas mas sangrientas y violentas de la era moderna".
EL DESTACADO ROL DE
MARÍA EN LA PASION
La más notoria herejía de La Pasión, es el destacado papel que
juega María a lo largo de la película como coparticipe con Jesús en la
redención del ser humano. Ella proporciona apoyo vital a su hijo a lo largo
de la penosa experiencia. De acuerdo con la creencia católica, si ella
hubiera estado ausente, Cristo no hubiera podido ofrecerse como sacrificio
por la humanidad. Esta herejía es enseñada especialmente por Ana Catalina
Emmerich quien presenta a María como "coredentriz", es decir como
corredentora. De hecho, en el momento de la crucifixión María profiere las
palabras: "Déjame morir contigo".
Aunque en la Biblia María aparece sólo una vez en el evangelio de
Juan, cuando Jesús estaba en la cruz y señala a Juan para decirle a su
madre: "Mujer, he ahí tu hijo" (Juan 19:26), en la película ella está
presente en los principales episodios. Se viste como monja medieval, en vez
de una mujer judía del primer siglo. Esta presente en el Huerto para
consolar a su hijo.
Se encuentra con Pedro en la calle después que éste negara a Jesús. Pedro,
desesperado mira a María y cae de rodillas, confesando su pecado y le pide
perdón. María iba a perdonar a Pedro de su pecado, pero él se levanta de
golpe y dice: "No, no soy digno". La fuente es La Dolorosa Pasión donde
Pedro, luego de su negación, exclama a María: OH, Madre, ¡no hables
conmigo!– tu hijo está sufriendo más de lo que las palabras pueden expresar:
¡No hables conmigo! Ellos lo han condenado a muerte y yo lo he negado tres
veces".
El papel intercesor católico de
María es fuerte y claro.
María y Claudia
En la película, pero no en la Biblia, durante el azotamiento María
dice a Jesús: "Hijo mio, ¿Cuándo, dónde, cómo escogiste ser entregado a
esto?". La esposa de Pilato, Claudia, entrega a María y a María Magdalena
telas finas con las cuales podrán limpiar la sangre derramada de Jesús. La
fuente es La Dolorosa Pasión la cual menciona que Claudia dio prendas de
lino a María: "Vi a Claudia Procles, esposa de Pilato, enviar grandes piezas
de lino a la Madre de Dios. No se si ella pensó que Jesús las usaría
libremente, o que su Madre entonces requeriría lino para cubrir sus heridas,
o si esta compasiva dama conocía del uso que se le daría a su regalo. ...
Inmediatamente después vi a María y a María Magdalena cerca del pilar donde
estaba siendo azotado
Jesús;... ellas se arrodillaron cerca del pilar y recogieron la sangre de
Jesús con el lino que Claudia Procles había enviado". Esta escena es
recreada vividamente en la película, pero no se encuentra en la Biblia.
Incidentalmente, durante la Edad Media, las supuestas telas con la sangre de
Jesús devinieron en sagradas reliquias para los católicos.
María apela a Claudia, la esposa de Pilato, insistiéndole que
presione a los soldados romanos para proteger a su hijo contra la airada
muchedumbre judía.
Claudia se alía a María para influir
sobre su esposo a favor de Cristo.
Pero los esfuerzos de Pilato son muy pocos y demasiado tardíos. De nuevo, la
interacción entre María y Claudia es extraña a la versión de la Biblia,
derivando en cambio de La Dolorosa Pasión.
Otro incidente considerado en la película, pero ajeno a la Biblia,
es la reacción de María ante el castigo de Jesús. Ella besa el piso de
piedra sobre el lugar donde Jesús estuvo encadenado. La fuente no es la
Biblia,
sino La Dolorosa Pasión la cual dice: "La Virgen Bendita... pidió ser
llevada lo mas cerca posible de su Divino Hijo. Juan, por tanto, la llevó a
ella y a las santas mujeres al frente de la prisión tan cerca como fue
posible del lugar donde estaba Jesús confinado. María estaba con Jesús en
espíritu, y Jesús estaba con ella; pero su amante Madre deseaba escuchar con
sus propios oídos la voz de su Divino Hijo. Ella entonces escuchó y oyó no
sólo sus gemidos, sino también el grosero lenguaje de quienes lo rodeaban".
El recorrido de Cristo a lo largo de la Vía Dolorosa, camino al
Gólgota no está inspirado en los Evangelios, sino en el ritual devocional
medieval católico conocido como las “14 Estaciones de la Cruz". Durante este
recorrido Cristo se detiene varias veces porque no le quedan fuerzas para
continuar. En esos momentos, María está siempre cerca de Cristo y actúa como
su consoladora y protectora. A través del contacto de sus ojos, María
infunde un poder místico en su hijo.
La sola noción sobre María participando juntamente con Cristo en nuestra
redención, es una herejía católica de larga data que los protestantes han
rechazado vigorosamente. Pero, me atrevo a predecir que el sutil y engañoso
rol de María en la película influirá sobre muchos evangélicos desinformados
para que la consideren como su corredentora. Este engaño es fomentado por el
poderoso rol que María tiene en la película, especialmente en las últimas
escenas.
María y Jesús en la Cruz
Cuando Jesús cuelga en la cruz con su cuerpo lacerado cubierto de
sangre, María abraza sus pies ensangrentados y su rostro se cubre de sangre.
¡Que poderoso mensaje católico al mostrar no sólo a Jesús sangrando en la
cruz, sino también a María a los pies de él, cubierta con sangre! El mensaje
es claro. Ambos han pagado el precio de nuestra redención.
Aun mas revelador es el cuadro de María acunando
el cuerpo ensangrentado de Jesús en la misma posición que la Piedad de
Miguel Ángel, cuando el centurión romano bajó el cuerpo de la cruz. Dicho
cuadro tiene un mensaje poderoso. No sólo muestra la importancia de la
muerte de Cristo, sino también el sacrificio de María al ofrecer a su hijo
para nuestra salvación.
En una entrevista con Zenit, el Servicio de Noticias Católico
Romano, Thomas Rosica, el sacerdote católico que supervisó el Día Mundial de
la Juventud 2002 y su Camino de la Cruz a través de las calles de Toronto,
reconoce como La Pasión de Cristo resalta el rol de María: "Una escena, en
particular, fue muy conmovedora. Cuando Jesús cae en el Camino de la Cruz,
hay un flash back de su caída en una calle de Jerusalén cuando niño, y su
madre saliendo a la carrera de la casa para levantarlo. La interrelación de
María y Jesús en esta película es conmovedora, y alcanza su punto culminante
en la escena de la Piedad.
La Madre del Señor está invitando a
cada uno de nosotros a compartir su dolor y a mirar a su Hijo". (Padre
Thomas Rosica, sobre "La Pasión" de Mel Gibson, Director Nacional del Día
Mundial de la Juventud 2002, 2004-02-06).
María en los Evangelios
El exagerado papel de María en la película es totalmente
antibiblico.
Contrariamente a la ficción católica, lo que más destaca en la narración de
los Evangelios es la ausencia de María. Ella sólo aparece una vez en la Cruz
cuando Cristo la confía al cuidado de Juan, mientras que dice: "Mujer, he
ahí tu hijo" (Juan 19:26). Tal referencia impersonal difícilmente apoya
la interrelación entre Jesús y María presente a lo largo de la película.
Los Evangelios nos dicen clara y sencillamente que José de Arimatea
y Nicodemo bajaron el cuerpo de Jesús de la Cruz y "lo envolvieron en
lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los
judíos" (Juan 19:40). No hay ninguna alusión a María o a otras mujeres
devotas encargándose del cuerpo de Jesús. El exaltado rol de María en La
Pasión es pura fabricación de las enseñanzas católicas diseñadas para
exaltar el papel intercesor de María a expensas de la centralidad del
sacrificio expiatorio de Cristo.
El peligro es que tanto creyentes como no creyentes están aceptando la
ficticia y herética escenificación de La Pasión de Gibson, como si fuera la
autentica enseñanza bíblica.
Es un hecho que
los estadounidenses hablan mucho mas de lo que ven en las películas que de
lo que han leído en su Biblia. Para muchos americanos, una película
religiosa como La Pasión pronto se convertirá en su Biblia. Una señora
escribió en un e-mail que ella estaba muy agradecida por entender ahora los
"hechos" de la Pasión, olvidados por los Evangelios. Ella lamentaba que el
registro de los Evangelios fuera tan superficial y se alegraba que unos
visionarios católicos estuvieran por fin presentando la "verdad completa"
sobre la Pasión.
El peligro de cambiar las verdades de la Biblia por ficción de
películas es resaltado por un critico que dice: "debido al trasfondo
católico romano de Gibson, María tiene un papel principal en la película.
Gibson ubica a María en casi todos los eventos de su juicio, tortura y
crucifixión, e incluso muestra a María besando los pies de Jesús cuando está
en la cruz. Hay muchas escenas como esa, pero que no están basadas en la
Biblia sino en escritos místicos y apócrifos y en la tradición católica
romana. Tome apuntes de las escenas, eventos y personajes extra bíblicos, y
llene una página completa. El peligro es que esta película se convertirá en
el “JFK” de Oliver Stone sobre la crucifixión, es decir, el público sólo
“conocerá” la historia de la crucifixión tal como se pinta aquí con todo el
material extra bíblico tomado como si fuera bíblico o histórico. Esta es la
única forma, me dicen, que muchas personas 'conocen' ahora los detalles del
asesinato de John F. Kennedy –a través de la película de ficción de Oliver
Stone".
LA BRUTALIDAD IMPLACABLE DE LA PASION
Lo que mas me chocó es la implacable brutalidad de la tortura que
se inflige en el cuerpo de Cristo a lo largo de la película. La violencia
está diseñada, no para inspirar, sino para chocar a la gente y dejarla
emocionalmente exhausta. Gibson logra ese objetivo con insuperable habilidad
y merece mi oscar personal por una brillante brutalidad.
La brutalidad estremecedora del azotamiento de Jesús, primero con
un palo y después con un látigo de nueve puntas metálicas, es inspirada no
por el relato de los Evangelios, sino por la Pasión Dolorosa de Emmerich, y
la Ciudad de Dios, de María de Agreda. Estos libros místicos describen la
flagelación de Jesús en detalles vividos e insufribles. Emmerich vió el
cuerpo de Jesús "completamente cubierto de marcas negras, azules y rojas, la
sangre chorreaba hasta el piso… ellos utilizaron una vara de otra clase,
–una especie de rama espinosa, cubierta de nudos y astillas. Estos bárbaros…
desataron a Jesús, y nuevamente lo sujetaron con su espalda hacia el pilar.
… ellos recomendaron fustigarlo con aun mayor saña que antes… El cuerpo de
nuestro Señor estaba perfectamente convertido en tiras". Gibson sigue los
detalles de esta grotesca descripción al azotar a Jesús dos veces, por
delante y por detrás, primero con una vara y después con un látigo de nueve
puntas.
Aparentemente la brutalidad es el sello que distingue a Mel Gibson.
Al no estar familiarizado con sus películas (mi tiempo es muy valioso para
invertirlo en mirar ficción), no puedo hablar de primera fuente. Pero los
críticos destacan este hecho en sus reseñas. Por ejemplo, Newsday dice que
"la película muestra que la estrella y director de Corazón Valiente (Braveheart)
es hábil para representar la violencia. . . con detalles
macabros y horribles de la mutilación y tortura físicas de Cristo".
En referencia a lo sangriento de la pasión, Eugene Habecker, Presidente de
la Sociedad Bíblica Americana, dijo: "Es Mel Gibson. Si ves Corazón
Valiente, eso es Mel Gibson". Jeff Strickler escribe en la Star Tribune:
"Por mas que se anuncie “La Pasión de Cristo” como una película religiosa,
es, sobre todo, una película de Mel Gibson. Seguro, el director ganador del
Oscar en Corazón Valiente introduce un poco de dogma [demasiado desde mi
punto de vista], pero lo que realmente te planta en la cara es brutalidad.
La sangre salpica. La piel se
raja y se abre. Los ojos se hinchan. La tesis de Gibson es que Jesús sufrió
por los pecados de la gente, y su enfoque es en el sufrimiento".
"La implacable brutalidad es probable que defraude a muchos espectadores,
pero también le da a la película un poder tenaz. Las imágenes son difíciles
de sacar de tu mente. Abandonarás el cine sintiéndote emocionalmente
exhausto y probablemente estarás las próximas horas procesando lo que has
visto" (Star Tribune, 25 de febrero de 2004). Por supuesto, me pase la noche
preguntándome cómo puede cualquier persona sana producir tal exageración
horrible y sangrienta de la Pasión de Cristo. No pude dejar de poner en duda
la sanidad mental de Gibson.
La Brutalidad Implacable de la Película
En su critica publicada en el Tri-City Herald, Christy Lemire
escribe: "La película es aterradora – no por su dogma [desde mi punto de
vista el dogma es igualmente aterrador], sino por lo incesante de su
brutalidad. Gibson, como director, productor y coautor, es fetichista en su
descripción del dolor que sufrió Jesús durante las últimas 12 horas de su
vida. Los golpes y azotes y ruptura de la piel son tan repetitivos, que
dejarán a la audiencia emocionalmente agotada y paralizada…. Los soldados
romanos, hablando latín, lo desnudan a prácticamente nada, lo encadenan a
una roca y lo azotan hasta que se derrumba en una pila sangrienta de carne
molida" (Tri-City Herald, 24 de febrero de 2004).
Lemire continua con la observación de que "la idea de que los niños
deben ver La Pasión como método de aprendizaje –que las iglesias estén
organizando proyecciones y viajes al cine para sus miembros y clases de
catecismo es verdaderamente chocante. Los adultos –aun los creyentes
verdaderos tendrán dificultad para permanecer sentados durante la película.
Sólo piense en el trauma que infligirá a los niños". Chocante como pueda
sonar, esto es exactamente lo que algunos predicadores, padres y maestros
están haciendo, sin considerar el trauma emocional y espiritual que la
película producirá en las mentes más jóvenes.
En el análisis publicado en The New Yorker, David Denby llama a La
Pasión "un viaje repugnante de la muerte, una sombría procesión nada
iluminadora de traición, golpes, sangre y agonía… ¿Como manejarán los padres
el dolor, terror e ira que los niños sentirán sin duda mientras ven a un
hombre desollado y destrozado hasta la muerte?"
En líneas parecidas, Ty Burr escribe en el Boston Globe: "Una película
profundamente medieval, si. Brutal casi mas allá de la capacidad de
descripción, si. Mas obsesionado en captar cada sagrada gota de sangre y
cada sagrado jirón de carne mártir que con cualquier mensaje de amor
cristiano, si. Mas que nada, La Pasión de Cristo parece ser exactamente la
película que Mel Gibson quería hacer como fiel testimonio de su fe católica
tradicionalista. En ese sentido es todo un éxito". (24 de febrero de 2004).
Estoy completamente de acuerdo con Burr. Gibson ha hecho un trabajo maestro
al producir una recreación brutal y horripilante de la Pasión de Cristo en
total acuerdo con su fe católica tradicional.
Burr describe vividamente lo que quizás sea la escena mas grotesca
de La Pasión: "En las escenas de la película en tiempo presente, Cristo ya
le han golpeado el rostro, pero eso es apenas un preludio. Ahora es atado a
un poste en el patio romano, y la cámara hace un amoroso paneo de la bandeja
de instrumentos: el látigo, las puntas metálicas. Ahí sigue una secuencia de
10 minutos en la cual, primero el Salvador es golpeado con una vara hasta
que su espalda está en carne viva. Luego es azotado con el látigo de nueve
colas que tiene puntas metálicas al final de cada cola; en un cuadro vemos
los ganchos penetrando la carne y arrancándola. Posteriormente le dan vuelta
a Cristo y es azotado por el frente. Mas tarde, después de la larga marcha
al Gólgota, es clavado en la cruz en cámara lenta con acercamientos en los
cuales cada martillazo saca una gota fresca de sangre. … Para Gibson cada
gota es sagrada, así que mientras más mejor. Cada pedazo de carne que extrae
el látigo es el sacrificio de Cristo en toda su belleza, así que saquémosle
mas.
Sin embargo, el efecto acumulativo trae sólo entumecimiento" (Globe, 24 de
febrero de 2004).
En su editorial de la Adventist Review, William Johnson da como
primera razón para elegir no ver La Pasión, su "pasmosa violencia". Escribe:
"No he visto la película. No crítico a nadie que la haya visto, pero no
tengo intenciones de verla. Aquí esta el porque. Todo lo que registra la
película es pasmosamente grafico. Mel Gibson ha protagonizado películas
violentas: ahora ha hecho la máxima película violenta. El artículo de la
revista Newsweek llama la violencia de la película clasificada para adultos
'al principio impresionante, después paralizante'. Rechazo la violencia y no
puedo estar mirando escenas de violencia. No necesito ver esta película".
¿Deben los Jóvenes Ver La Pasión?
La reacción de Johnsson de optar por no ver la película, hace
surgir la pregunta: ¿deben los padres llevar a sus jóvenes a ver esta
chocante y terrible película? La respuesta es obvia. Es irresponsable
exponer a los jóvenes a escenas de violencia brutal. La misma opinión me
expresaron en privado dos profesores de Seminario a quienes se les pidió dar
una crítica sobre la película. En su reseña de la película en el Boston
Globe, Ty Burr dio una inequívoca respuesta: "Cualquier padre –no importa
cuan devoto o bien intencionado sea que lleve a su niño a ver esta película
es culpable de abuso". Y concuerdo plenamente con el veredicto de Burr y
podría añadir que inclusive los adultos que son emocionalmente débiles no
deberían ver la película.
Varios informes señalan que algunos espectadores fueron
hospitalizados después de ver la película. Por ejemplo, Peggy Law Scott, una
mujer de 57 años de Wichita, Kansas, se desmayo durante la escena final y
sangrienta de la crucifixión. Mientras la gente trataba de ayudarla, se
prendieron las luces y se condujo a la gente hacia la salida. Ella murió mas
tarde en el hospital.
¿La Chocante Brutalidad de La Pasión Conducirá a las Personas a Cristo?
Segundo, algunos pastores, maestros, y padres creen que la
violencia chocante, la sangre vivida y la brutalidad repulsiva pueden usarse
legítimamente para ayudar a las personas a ver cuanto sufrió Cristo por
ellos. Bob Lepine de Family Life enfatiza este punto cuando dice: "La Pasión
puede ser la película mas violenta de Gibson hasta la fecha y merece su
calificación de reservada para adultos. En más de una ocasión mientras veía
esta película, tenia que dejar de mirar la pantalla. Recuerdo pensar en un
momento dado: 'Basta. Esto es mas que suficiente'. Y casi inmediatamente
tuve un segundo pensamiento: 'Eso es cierto', pensé. 'Esto es mas que
suficiente, porque la muerte de Cristo fue realmente bárbara y violenta'.
Quizás lo que todos necesitamos no es una versión de Hollywood limpia y
aséptica de su muerte, sino una mirada mas exacta y grafica de cómo sufrió
por nosotros. (Febrero de 2004, articulo en sitio Web).
¿Provee la chocante brutalidad de Gibson del sufrimiento y muerte
de Cristo una descripción "mas exacta" y efectiva de la Pasión que uno puede
encontrar en los Evangelios? ¿Se necesita una presentación tan chocante para
convertir personas hoy en día? Lepine y otros como él, parecen olvidar
que los Evangelios fueron escritos en una época cuando las escenificaciones
dramáticas con asombrosa brutalidad eran cotidianas. Se nos dice que cuando
el Coliseo fue inaugurado en Roma (alrededor del 80 D.C.), 9000 bestias y
3000 gladiadores perdieron sus vidas durante los primeros 100 días para dar
un continuo espectáculo sangriento para los romanos.
La brutalidad chocante era la distinción de los shows de Broadway
de la antigua Roma. Solo Dios sabe cuan poderoso y efectivo hubiese sido
difundir el Evangelio a través de descripciones y dramatizaciones graficas
de los eventos que llevaron a la Crucifixión. Pensaríamos que las
escenificaciones de la Pasión presentadas en los anfiteatros dispersos por
todas las principales ciudades del mundo romano, pudiera haber conducido a
los muchos gentiles a aceptar a Cristo como su Salvador personal.
¿Debe el Evangelio Ser
Proclamado a Través del Teatro?
Pero Dios escogió proclamar las Buenas Nuevas de salvación, no a
través de la escenificación, sino por la locura de la predicación (1 Cor.
1:21). El escogió incluir en los Evangelios, no detalles gráficos,
sangrientos del juicio y la crucifixión de Cristo, sino un relato sobrio de
como se ofreció a si mismo como sacrificio por nuestra salvación. La razón
es que la fe viene, no viendo escenificaciones, sino "por el oír, y el
oír, por la palabra de Dios" (Rom. 10:17). Tom Holts observa
perceptivamente que "el hombre puede utilizar la conmoción y la violencia
para evocar empatía y emoción extremas y unir a los espectadores en una
'experiencia compartida' de dolor, horror y ultraje, pero este no es el
camino de Dios a la fe salvadora revelada en el Nuevo Testamento, ni tampoco
es un medio para una mayor devoción e intimidad con Dios entre el pueblo de
Dios" (Bible Discernment Ministries 2/2004).
Los líderes evangélicos que apoyan a Gibson creen que su
reconstrucción brutal de la Pasión es fiel a los Evangelios y llevara a
mucha gente de nuestra generación a aceptar a Cristo como su Salvador
personal. En una entrevista con la revista The New Yorker, Gibson dijo:
"Quería que fuese fiel a los Evangelios. Eso jamás se ha hecho antes. No
quería que Jesús se viera muy bonito. Quería romperle uno de los ojos,
destruírselo"
(Septiembre, 2003).
¿Es esto lo que significa ser fiel a los Evangelios para Gibson?
¿Acaso alguno de los Evangelios describe a Cristo con un "ojo destruido" y
con su cuerpo desollado vivo tal como se muestra en La Pasión? Los relatos
bíblicos del azotamiento y crucifixión de Jesús son tan mínimos como
pudieran ser.
Los Evangelios Sinópticos nos dicen esencialmente lo mismo: "habiendo
azotado a Jesús, [Pilato] le entrego para ser crucificado",. . . "Y cuando
llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí" (ver
Mateo 27:26, 33; Marcos 15:20, 22; Lucas 23:25, 33). Unos pocos versos
mas tarde Jesús esta muerto. Este es el relato breve, sobrio y críptico de
los sufrimientos y muerte de Jesús.
Los escritores del Evangelio no se detuvieron mucho en los detalles
del sufrimiento de Cristo y promovieron la imitación católica de su Pasión
como una forma de salvación. Los evangelistas no eran místicos católicos
mentalmente desequilibrados y obsesionados con imitar el sufrimiento de
Cristo como forma de salvación, sino hombres prácticos que aprendieron a los
pies de Jesús a imitar la belleza de su carácter en su vida diaria. Ellos
reportaron el sufrimiento de Jesús en los términos mas breves, porque
entendían que lo que era importante para nuestra salvación, no está en
concentrarnos en el SUFRIMIENTO de Cristo, sino en el hecho de que JESUS se
ofreció a si mismo como un sacrificio expiatorio por nuestra redención.
Meditación Sobre la Humildad y Nobleza del Carácter de Cristo
En ninguna parte el Nuevo Testamento sugiere que nosotros debamos
meditar en los detalles sangrientos del azotamiento y tratamiento brutal de
Cristo que recibió a lo largo de 14 paradas en camino al Calvario. La razón
es que, contrariamente a las enseñanzas católicas, somos salvados, no por
imitar en pequeña escala el sufrimiento que Cristo experimento a escala
mayor, sino aceptando el suministro de su gracia para nuestra salvación a
través de su sacrificio expiatorio.
El Nuevo Testamento invita a concentrarnos en la vida de obediencia
de Cristo, su muerte expiatoria, su gloriosa resurrección, su constante
intercesión, su retorno victorioso como Rey de Reyes y Señor de Señores. En
el texto clásico de Filipenses 2:5-9, Pablo exhorta a los creyentes a
mirar, no los detalles sangrientos del sufrimiento de Cristo, sino la
totalidad de su misión redentora: su encarnación, humillación, sufrimiento y
glorificación.
"Haya, pues, entre vosotros este sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimo el ser igual a
Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojo a si mismo, tomando
forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de
hombre, se humillo a si mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y
muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exalto hasta lo sumo, y le dio
un nombre que es sobre todo nombre" (Fil. 2:5-9).
Pablo sabía que eran sufrimientos porque fue azotado cinco veces,
golpeado con varas tres veces, apedreado una vez, naufragado tres veces,
etc. (2 Cor. 11:24-29), sin embargo el realza para la meditación
cristiana, no los detalles sangrientos de la tortura y ejecución de Cristo,
sino la nobleza del carácter de Cristo como se revela en su encarnación,
humillación, sufrimiento y subsiguiente exaltación.
Estos son los temas que pueden
estimular nuestra imaginación, sin tener que recurrir a los detalles
gráficos y sangrientos de su sufrimiento.
En las mismas líneas, la Biblia aconseja "la meditación
cada día contemplando la vida de Cristo. Deberíamos hacerlo punto por punto,
y dejar que la imaginación se apodere de cada escena,
especialmente las finales. A medida que consideramos su gran sacrificio por
nosotros, nuestra confianza en el será mas constante, nuestro amor se
desarrollara, y estaremos mas imbuidos en su Espíritu. . . . Contemplando
la belleza de su carácter, seremos "transformados de gloria en gloria en
la misma imagen' (2 Cor. 3:18).
LA TEOLOGIA DE "LA
PASION"
El espectador promedio de La Pasión puede no darse cuenta de que la
película no es una recreación de las ultimas 12 horas de la muerte de
Cristo, sino una poderosa propaganda del punto central del culto católico:
LA MISA. Los católicos van a la iglesia, no para oír la proclamación de la
Palabra de Dios, sino para ser testigos de la repetición del sacrificio de
Cristo. La corta homilía que el sacerdote hace durante la misa, ha sido
influenciada principalmente por la predicación protestante. Las pocas misas
a las que asistí cuando muchacho en Roma, Italia, y después como estudiante
doctoral en la Pontificia Universidad Gregoriana, normalmente no tenían
ninguna homilía.
En la misa, los creyentes católicos
ven al sacerdote recrear el sacrificio de Cristo, de la misma manera que los
espectadores lo ven en La Pasión de Gibson.
¿Por que el sacrificio de Cristo se repite en la misa? Porque cada
vez que Cristo es ofrecido en el altar, los beneficios de su sacrificio son
renovados para el creyente católico. Tales beneficios pueden ser aplicados
no solo a los creyentes vivos sino también a las almas de los seres queridos
en el purgatorio. Recuerdo vividamente la visita de sacerdotes o monjas a
nuestra casa en Roma, para invitarnos a pagar misas perpetuas a favor de
nuestros seres queridos en el purgatorio. Se supone que estas misas reducen
el tiempo de sufrimiento en el purgatorio y aceleran su transición al
Paraíso.
La concepción católica de la misa como escenificación del
sacrificio de Cristo como un medio de salvación, nos ayuda a entender por
que Gibson, un católico muy devoto, ha invertido 25 millones de dólares para
producir La Pasión. Su película esta diseñada para ayudar a las audiencias
modernas a entender, tal como declaro Gibson en una entrevista con la
Eternal Word Televisión Network, "la yuxtaposición entre el sacrificio de la
cruz y el sacrificio del altar [la misa] – que son la misma cosa".
La Pasión de Gibson y la Misa Católica
La película de Gibson es una escenificación a gran escala de la
Pasión que tiene lugar a escala más pequeña en cada celebración de la misa.
En la misa, los católicos buscan a Cristo, no arriba en el cielo, sino en el
ostensorio, la caja que contiene la hostia que es elevada durante la misa
para su consagración. De manera similar, en el cine [una caja de película]
la gente vera a Cristo, no arriba en el cielo, sino en una sangrienta
escenificación de su Pasión.
El guión de La Pasión de Cristo fue específicamente escrito para
resaltar el enlace entre el sufrimiento y la muerte de Cristo en la Cruz, y
la escenificación de su sacrificio en el altar durante la celebración de la
misa. La intención de Gibson es mostrar que el sacrificio de la Cruz y el
sacrificio en el altar (la misa) son la misma cosa.
La creencia católica de
que Cristo puede ser sacrificado una y otra vez, y en cada ocasión
beneficiarse de su fresca expiación, esta en abierta contradicción con las
Escrituras. Hebreos enseña que Cristo, nuestro Sumo
Sacerdote, no necesita repetir su sacrificio, porque "esto lo hizo una vez
para siempre, ofreciéndose a si mismo" (Heb 7:27). Los protestantes han
rechazado históricamente como "abominable" la idea de que el sacerdote en el
altar tenga el poder para sacrificar a Cristo una y otra vez. Pero la amplia
aceptación de La Pasión por los cristianos evangélicos es una indicación
clara de que el abismo entre el catolicismo y el protestantismo se esta
acortando, a expensas de este ultimo.
El Abismo Se Está Acortando
En su reseña de La Pasión, Andrews J. Webb observa agudamente que
"el comentario de Gibson sobre el sacrificio del altar y el sacrificio de la
cruz muestra el vinculo indispensable que en esta película se da entre la
concepción católica del sacrificio de Cristo y el cuadro de la Crucifixiones
La Pasión de Cristo.
El hecho que los
Evangélicos la hayan respaldado críticamente nos dice mucho sobre cuan lejos
la comprensión evangélica protestante de la muerte de Cristo y el tema
relacionado de la Justificación, se han distanciado desde la Reforma. En la
teología católica romana, el intenso sufrimiento físico de la Crucifixión de
Cristo es el punto central junto con el énfasis del sacrificio físico. Esta
es una de las razones del por que en la iconografía católico romana tenemos
tantas imágenes relacionadas con el dolor físico de Cristo y que los
crucifijos lo muestren sufriendo en la cruz. Este énfasis en la agonía
física de Cristo se repite en el material devocional católico romano,
oraciones, y, naturalmente, en La Pasión de Cristo. La teología de la
Biblia, sin
embargo, resalta como punto principal que la gran importancia de la
crucifixión de Cristo no esta en su sufrimiento físico, sino en que una vez
se dio en propiciación por nuestros pecados (1 Juan 4:10)".
Al concentrarse exclusivamente en la brutalidad de los sufrimientos
físicos de Cristo, Gibson ignora el dolor mucho mayor de la angustia mental
experimentada por Cristo al llevar los pecados del mundo sobre el. Ni
siquiera los peores tormentos físicos infligidos a Cristo por judíos y
romanos, se comparan con la angustia de sentirse separado de Dios mientras
muere para pagar completamente la pena de nuestros pecados. Satisfacer la
justicia romana en una cruz era comparativamente fácil, como miles de
hombres y mujeres, incluyendo algunos de los apóstoles, lo hicieron. Pero
fue muchísimo mas difícil satisfacer la justicia de Dios al ofrecerse a sí
mismo como el sacrificio perfecto para nuestra salvación.
Cristo el Sobreviviente
La fundamental importancia de la Resurrección de Cristo para la fe
cristiana, es ampliamente ignorada en La Pasión. Al final de la película se
ve la silueta de Cristo por pocos segundos cuando la piedra de la tumba es
quitada. Gibson minimiza la Resurrección porque el énfasis de la película
está en la capacidad de Cristo para sobrevivir la mas
brutal tortura. El puede soportarlo todo y nosotros también podemos ser
sobrevivientes como él. En su reseña publicada en el Boston Globe, James
Carroll anota: "No hay ninguna resurrección en esta película. Se mueve una
piedra, se ve un Jesús-zombi de perfil por uno o dos segundos, y eso es
todo. Pero hay una razón para ello. En la teología de Gibson, la
resurrección ha sido considerada innecesaria por la infinita capacidad de
Jesús para resistir el dolor. No el Jesús Resucitado, sino el Jesús
Sobreviviente. Las fantasías
de violencia de Gibson, tan ingeniosas como perversas, son en el fondo, una
fantasía de infinita reciedumbre masculina" (Globe, 24 de febrero de 2004).
El Cristo bíblico no es un invencible Superman, sino el Hijo divino
de Dios, que tomó sobre sí nuestras limitaciones de naturaleza humana y "debía
ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel
sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del
pueblo" (Heb 2:17).
¿ES BIBLICAMENTE CORRECTO
PERSONIFICAR A CRISTO?
¿Es bíblicamente correcto que un actor de cine personifique y
escenifique las ultimas doce horas del
sufrimiento de Cristo al representar su cuerpo ensangrentado en el camino al
Calvario? ¿Puede esta escenificación justificarse bíblicamente? ¿O por el
contrario representa una acción sacrílega condenada por el segundo
mandamiento y por la reverencia bíblica hacia la santidad de Dios?
La cuestión de la legitimidad ética y bíblica de dramatizar en una
película las horas finales de la agonía y muerte de Cristo, no ha sido
abordada en las reseñas que he leído. Los comentarios de críticos de
películas y
líderes de iglesias que han visto previamente la película, se centran
básicamente en las cualidades artísticas y la precisión histórica de ella.
El problema es que una película sobre la agonía y muerte de Cristo, puede
ser
artísticamente brillante pero bíblicamente errónea.
No hay obras de La
Pasión en la Biblia. El único drama que se parece a una obra de la Pasión
fue el sistema de sacrificios. Observe que los animales ofrecidos como el
sacrificio de Cristo no fueron torturados al ser llevados al matadero. En el
Antiguo Testamento Dios manifestó su gloria, no su rostro. En el Monte Sinai
la cara de Dios fue ocultada por una nube. En el santuario su presencia fue
manifestada como la shekinah entre los querubines, pero no hubo retrato
visual de Dios. La reverencia por la santidad de Dios impide cualquier
intento de representar a los seres divinos de la Deidad. Incluso un objeto
sagrado como el Arca del Pacto que se encontraba en el Lugar Santísimo del
Santuario (símbolo del trono de Dios), no podía ser tocado o
visto por dentro por la gente común.
Leemos en 1 Samuel 6:19 que Dios eliminó 70 hombres de Beth-semes
porque miraron dentro del arca de Dios: "Entonces hirió Dios a los de
Beth-semes, porque habían mirado en el arca de Jehová; hirió en el pueblo
cincuenta mil y setenta hombres. Y el pueblo
puso luto, porque Jehová le había herido de tan gran plaga. . . . Y dijeron
los de Beth-semes: ¿Quién podrá estar delante de Jehová el Dios santo? ¿Y a
quién subirá desde nosotros?" (1 Sam 6:19-20).
Mas tarde cuando el arca fue llevada a Jerusalén: "Y cuando llegaron a la
era de Nachôn, Uzza extendió la mano al arca de Dios, y la sostuvo; porque
los bueyes daban sacudidas. Y el furor de Jehova se encendió contra Uzza, y
lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayo allí muerto junto al arca
de Dios". (2 Sam 6:6-7).
Estos trágicos episodios nos enseñan una importante lección. Ningún
ser humano puede darse el lujo de tratar ligeramente lo que esté asociado
con Dios. El arca fue el lugar donde Dios manifestó su presencia (Shekinah).
Así que, jugar con él o tratarlo irreverentemente, era sacrílego. El pueblo
de Dios comprendió esta importante verdad. Esto explica porqué no había
pinturas de la Divinidad en el Templo, sinagogas o primeras iglesias
cristianas.
En las catacumbas, Cristo esta representado no por imágenes, sino
por símbolos como el pez, el ancla o el Buen Pastor. La razón es que los
primeros cristianos entendieron que ningún ser humano puede bajar a Dios al
nivel humano sin violar su trascendente Majestad y pureza. Esta es una
sencilla verdad bíblica, que muchos hoy encuentran difícil aceptar.
REPRESENTAR A DIOS O JUGAR CON DIOS ES SACRILEGO. Dios no es un producto de
consumo para que nuestra sociedad lo use y disfrute. Se ha estimado que La
Pasión ha hecho mas dinero que ninguna película anterior, habiendo recaudado
más de 250 millones de dólares en sus primeras dos semanas. Es difícil
comprender como una brutal escenificación del sufrimiento de Cristo puede
ser explotada para hacer millones de dólares.
Cualquier intento por un artista de actuar el sacrificio de Cristo,
en última instancia puede llevar a los creyentes sencillos a venerar al
Cristo cinematográfico que han visto, antes que al Cristo bíblico que no han
visto.
La tentación de
adorar un Cristo visible y tangible puede verse en los países
mayoritariamente católicos, donde el Cristo que los católicos devotos
conocen y adoran es Aquel que pueden tocar, ver y a menudo llevar como
alhaja. Las estatuas, crucifijos y pinturas del Salvador sangrante, abundan
en los hogares católicos devotos. En lugar de adorar al Señor invisible en
Espíritu y en Verdad, ellos adoran un ídolo que pueden ver, tocar y sentir.
La Precaución de Dios de Evitar la Objetivación de Cristo
Difícilmente podemos culpar a Dios por los intentos de objetivar a
los tres miembros de la Deidad a través de películas, estatuas, pinturas,
estatuillas y joyas religiosas. El Señor tomó toda clase de precauciones
para evitar que los seres humanos materialicen y objetiven su naturaleza
espiritual. Esto se evidencia, por ejemplo, en el hecho de que cuando la
segunda Persona de la Deidad se hizo Ser Humano por cerca de 33 años, él se
abstuvo de dejar una sola marca material que pueda ser identificada como
suya.
Cristo no construyó o
poseyó una casa; no escribió libros o tuvo una biblioteca; no dejó la fecha
exacta de su nacimiento o su muerte; no dejó descendientes. Dejó una tumba
vacía, pero incluso su ubicación está en discusión. No dejó ninguna "cosa"
suya, sino sólo la seguridad de su presencia espiritual: "Yo estoy con
ustedes todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:20).
¿Por qué Cristo pasó por este mundo de esa manera misteriosa, sin dejar
ningún retrato físico o pistas materiales de si mismo? ¿Por qué la Deidad
perdió la oportunidad dorada dada por la Encarnación de dejar una evidencia
material permanente y un recuerdo de la apariencia del Salvador, su vida,
sufrimiento y muerte en este planeta?
¿Por qué los autores de
los evangelios minimizan el sufrimiento de Cristo en sus horas finales? ¿Por
qué el factor "sangre", el cual es tan sobresaliente en la Pasion de Gibson,
es claramente puesto de lado en la narración bíblica de la Pasión? ¿No es
clara evidencia de la preocupación de Dios de proteger a la humanidad de la
constante tentación de reducir una relación espiritual a una "adoración de
objetos"?
Fue debido a la misma preocupación por la que Dios escogió el
Sabbath (sábado) –un día antes que un objeto como el símbolo de la relación
de pertenencia divino-humana. Siendo el tiempo un misterio que desafía al
intento humano de definirlo, el Sabbath proporciona una constante protección
contra la adoración de objetos y es un digno recordatorio de la naturaleza
espiritual del pacto entre Dios y su pueblo. Si Gibson aceptara el mensaje
del Sabbath respecto a la naturaleza espiritual de Dios, debería considerar
retirar la película antes de su estreno. Tan valiente decisión podría evitar
que millones de cristianos se lleven una distorsionada visión del
sufrimiento y muerte de Cristo –una visión que, como hemos mostrado
brevemente, está condicionada por las enseñanzas católicas respecto a la
imitación de la Pasión de Cristo, antes que por el registro bíblico del
Gólgota.
No había Teatro,
Representaciones de la Pasión o Pinturas en la Iglesia Primitiva. Durante
los primeros cuatro siglos, los cristianos no utilizaron pinturas o retratos
de Jesús o escenificaciones de la Pasión para sus esfuerzos evangelisticos,
a pesar del hecho de vivir en culturas altamente visuales.
Los templos paganos estaban atestados de estatuas de dioses. Las religiones
místicas como el mitraismo, Cibeles e Isis, tenían su propia obra teatral de
la Pasión. Una obra popular se la conocía como el taurobolium (baño de
sangre) –o sea, la imitación de la muerte y resurrección del dios Attis al
matar a un toro y cubrir al nuevo creyente con su sangre.
El pueblo de Dios no adoptó las prácticas visuales religiosas
paganas para comunicar el Evangelio. De acuerdo al segundo mandamiento,
ninguna representación pictórica de Dios se permitió jamás en el Templo, las
sinagogas o las primeras iglesias cristianas. Aun el nombre de YHWH no se
pronunciaba por respeto a la santidad de Dios. Como resultado no sabemos
como leer las cuatro letras hebreas del nombre de Dios, debido a que fueron
sustituidas por el nombre genérico ADONAI, que significa "Señor".
Esta situación cambió gradualmente a medida que los gentiles
cristianos trajeron a la iglesia sus creencias y practicas paganas. Pronto
pinturas, estatuas y obras teatrales de la Pasión se hicieron comunes.
Durante la
Edad Media se montaron obras de la Pasión primero en las iglesias, mas tarde
en los patios de iglesia y finalmente en anfiteatros especiales al aire
libre. Las obras de la Pasión se han convertido en una atracción turística
importante en diferentes países. La Pasión de Oberammergau en Bavaria del
norte, Alemania, atrae turistas cada año de muchas partes del mundo. En
Estados Unidos también hay populares dramatizaciones de la Pasión en lugares
como Eureka Springs, Arkansas, Black Hills, Dakota del Sur, y Lake Wales,
Florida.
La Tentación de Adorar un Cristo Visible
En tiempos de la Reforma, los protestantes en su gran mayoría
rechazaron el uso de imágenes, estatuas, reliquias, dramas de la Pasión,
como una violación del segundo mandamiento. En lugar de la imaginaria
visual, ellos dependieron de la predicación de la Palabra para salvar almas
y el Evangelio hizo avances significativos. No estoy proponiendo las
eliminaciones de todas las pinturas de Cristo.
Cuadros sencillos de Cristo pueden ser una fuente de inspiración, sin que se
conviertan en un objeto de adoración. El problema surge cuando los cuadros
se diseñan y se usan para mostrar y fomentar enseñanzas no bíblicas como la
devoción a la Pasión de Cristo o al Sagrado Corazón de María. En estos
casos, los cuadros estimulan una forma idolatra de culto.
La triste realidad es que muchos cristianos se han condicionado de
tal manera por la industria del entretenimiento, que representar a Dios o
jugar con Dios a través del teatro, pinturas, películas y música rock se ha
convertido en una forma aceptada de adoración. Al aceptar estas cosas y
respaldar películas como La Pasión del Cristo, corremos el riesgo hoy de
regresar a la falsa adoración medieval contra la cual los protestantes
lucharon y murieron por reformar.
¿OFRECE LA PASION UNA OPORTUNIDAD UNICA PARA DIFUNDIR EL
EVANGELIO?
¿Ofrece La Pasión una oportunidad única para difundir el Evangelio?
Este es el sentimiento de muchos líderes evangélicos. "'Esta es una ventana
de oportunidad que tenemos. “Aquí hay una persona que está poniendo su
dinero en una película que tiene todo que ver con lo que nosotros hacemos”,
dijo el pastor Cory Engel de la Iglesia Comunitaria de Harvest Springs, en
Great Falls, Montana. “Las iglesias acostumbraban comunicar por medio del
espacio de una pequeña charla los domingos por la mañana. La gente ya no
interactúa más de esa manera. Aquí hay una oportunidad para que usemos una
técnica de la era moderna para comunicar la verdad de la Biblia', dijo el
Rev. Engel" ("Las Iglesias Dan Sorprendente Muestra de Apoyo a La Pasión de
Gibson", (Newsmax, Jueves, 5 de febrero de 2004).
Es verdad que vivimos en una sociedad altamente visual y
antiliteraria donde las personas prefieren mirar una película antes que leer
un libro. ¿Pero; significa esto que debamos reemplazar la predicación con
películas o representaciones teatrales? Necesitamos recordar que
durante la Edad Media las enseñanzas religiosas eran comunicadas con
presentaciones visuales como las escenificaciones de la Pasión, las
estatuas, iconos y reliquias. Ellas tomaron el lugar de la Biblia que la
iglesia católica rechazó traducir a las lenguas comunes de las gentes. Estas
cosas fueron diseñadas para estimular una respuesta emocional. El resultado
fue la decadencia gradual de la iglesia que se hundió en profunda
superstición.
La capacidad de las imágenes, estatuas, reliquias y
representaciones teatrales para evocar una respuesta emocional, no garantiza
una transmisión exacta del Evangelio. A menudo conducen a la idolatría. De
hecho, ya están a la venta "souvenirs" religiosos de La Pasión en sitios de
Internet. La gente ya puede comprar reproducciones de los clavos o de la
cruz de La Pasión y ponérselas como aretes (zarcillos) o collares. Los
católicos devotos se ponen lo que adoran y adoran lo que se ponen. Por esto
Dios ordenó la comunicación del Evangelio a través de la predicación, en
lugar de presentaciones visuales como el teatro, las escenificaciones de la
Pasión e imágenes. Las últimas pueden conducir a la idolatría.
Ya en tiempo de los apóstoles habían
opciones para la representación teatral cuando ellos llevaban el Evangelio a
ciudades equipadas con anfiteatros y actores entrenados para mostrar temas
religiosos y morales al pueblo. Pero el Señor instruyó a los apóstoles a que
proclamaran las Buenas Nuevas de salvación a través del medio de la
predicación:
"¡Que prediques
la palabra!, que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende,
exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no
sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amontonaran
maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el
oído, y se volverán a las fabulas". (2 Tim 4:2-4).
¿Proporciona La Pasión una Oportunidad para Testificar?
¿Proporciona La Pasión una oportunidad para testificar a aquellos
que ven la película? Mi respuesta es "SI". El hecho de que la película
golpea a la gente con una brutal visión católica de la Pasión de Cristo, a
la vez
ofrece una oportunidad única para ayudar a la gente a apreciar la verdadera
versión bíblica del sacrificio expiatorio de Cristo por nuestra redención.
Podemos ayudar a la gente a entender que la continuada violencia del
castigo, la flagelación y las heridas en la piel de Cristo, tal como se
muestra en la película, es ajena a los Evangelios. Esta inspirada por la
literatura mística católica diseñada a promover la imitación del sufrimiento
de Cristo como una forma de salvación.
Podemos explicar a la gente que no hay detalles sangrientos en las
narraciones bíblicas de la flagelación y crucifixión de Jesús. Los
Evangelios Sinópticos simplemente nos dicen: "Y habiendo azotado a Jesús,
Pilato le entregó para ser crucificado",. . . "Y como vinieron al lugar que
se llama de la Calavera, le crucificaron allí" (ver Mat. 27:26, 33; Mar
15:20, 22; Luc 23:25, 33).
La razón para tal brevedad es porque
somos salvados por la vida perfecta y la muerte expiatoria de Cristo por
nuestros pecados, y no por la intensidad de su sufrimiento.
Aun más importante, podemos indicar que el papel prominente de
María en la película es totalmente no bíblico. Esta inspirada por la
creencia católica de que María es coparticipe con Cristo en nuestra
salvación. En la Biblia María aparece sólo una vez en la Cruz cuando Cristo
la encarga al cuidado de Juan, diciendo: "Mujer, ¡he ahí tu hijo!" (Juan
19:26). Tal expresión impersonal difícilmente respalda la visión
católica de María como corredentora de la humanidad.
Finalmente, podemos compartir las Buenas Nuevas de que no
necesitamos repetir el sacrificio de Cristo una y otra vez como el sacerdote
católico lo hace en el altar, para asegurar nuestra salvación, porque "esto
lo hizo una sola vez, ofreciéndose a si mismo" por nuestra salvación eterna
(Heb 7:27).
Podemos experimentar cada día los beneficios del sacrificio de Cristo
porque nuestro Salvador está obrando resueltamente en el santuario celestial
para traer a su consumación su misión redentora en el Día glorioso de su
Venida.
EL POTENCIAL DE LA PASION PARA EL EVANGELISMO CATOLICO
La iglesia católica necesitaba urgentemente un estimulo para
limpiar su imagen que se había manchado por escándalos sexuales. La Pasión
de Cristo de Mel Gibson provee ese muy necesitado impulso. La película
demostrará ser una poderosa herramienta evangelistica para la iglesia
católica. Muchos lideres evangélicos han apoyado
a Mel Gibson, pero ellos no lo controlan a él. El
esta bajo la sujeción de la iglesia católica romana a la que él sirve como
un verdadero apóstol. Puede muy bien demostrar ser el evangelista católico
más influyente de nuestros tiempos.
El Catolic Daily, abiertamente reconoce
el papel evangelistico de Gibson, diciendo: "Muchos ven a Gibson como una
estrella de cine de Hollywood, pero los católicos verdaderos lo ven como un
evangelista en el sentido mas puro. Un verdadero apóstol para las Verdades y
Tradiciones de la Iglesia que Cristo fundó.
Mel
ha puesto en la pantalla lo que siempre ha estado puesto en la piedra: el
permanente recordatorio de por qué murió Cristo por cada uno y todos
nosotros.
Tenemos ese
recordatorio diariamente en la misa latina en el Alter Cristus –el sacerdote
lo ofrece diariamente como sacrificio propiciatorio de una manera no
sangrienta al Padre por nosotros.
Devotamente, esta película moverá los corazones y las almas de millones para
que regresen a las Verdades y Tradiciones de la Verdadera Iglesia de Cristo.
(Daily Catholic, 17 de enero de 2004).
No sorprende que la revista internacional Inside the Vatican
[Dentro del Vaticano] haya escogido a Mel Gibson como su "Hombre del Año"
para 2003.
¿Por qué no? Al millón de no católicos que están viendo La Pasión en muchos
países, se les presentará en forma convincente la fe católica de su
productor, Mel Gibson. En una entrevista con CHRISTIANITY TODAY, el mismo
Gibson reconoce su sorpresa ante la adhesión de los Evangélicos hacia su
película, a pesar de su exaltación de María. El dice: "He estado realmente
sorprendido por la manera en que podría decir que el publico evangélico ha
respondido a esta película mas que ningún otro grupo cristiano. La cosa mas
sorprendente para mi es que siendo la película tan Maríana (centrada en
María). Pero pienso que la forma en que la película la muestra ha sido una
manera de abrir los ojos a los evangélicos quienes usualmente no ven este
aspecto. Ellos entienden la realidad de una madre y un hijo". (Christianity
Today, 2/23/04).
El mismo Gibson está asombrado de cómo los evangélicos están
absorbiendo la mariolatria católica. Hemos estado prediciendo el desarrollo
de estos acontecimientos de acortarse la separación y tenderse las manos por
un siglo, y ahora está sucediendo y parece que no lo estamos reconociendo.
Los lideres evangélicos que entusiastamente promueven La Pasión, puede ser
que no se den cuenta que el beneficiario ultimo es la iglesia católica. A
aquellos a quienes les guste la película pueden ser atraídos a la fe
católica de Gibson, que se refleja a lo largo de la película. La Biblia nos
enseña en el libro de Apocalipsis que "Los protestantes de los Estados
Unidos serán los primeros en tender las manos a través de un doble abismo al
espiritismo y al poder romano". El aferramiento de manos entre el
catolicismo y el protestantismo está ocurriendo hoy de muchas maneras. El
respaldo mutuo y la promoción conjunta de La Pasión –una poderosa
representación de la visión católica del sacrificio de Cristo sirve como un
recordatorio convincente de que se está tendiendo un puente sobre el abismo
y de que las manos se están aferrando y de que los protestantes están siendo
llevados a la red católica.
NUESTRA PREOCUPACION POR MEL GIBSON
Terminando, deseo compartir la preocupación por Mel Gibson
expresada por el Prof. Paul Pichot, Presidente de la recientemente
establecida French-Speaking Adventist University en Africa. El termina su
extenso
mensaje, diciendo: "Mi preocupación –es por Mel Gibson, una pobre, perdida y
engañada alma ¿Quién de nosotros podrá alcanzarlo y sacarlo de esa
enmarañada telaraña espiritual en que ha sido atrapado? El no conoce nada
mejor. El ha estado en el lugar equivocado y en el momento equivocado.
Necesita ver, escuchar, tocar la verdad, ¿pero quién podrá alcanzársela?
¿Quién se preocupará lo suficiente para señalarles al Jesús real, el Mesías,
el amante y Salvador del mundo?
En lugar de condenarlo, podemos
encontrar maneras de alcanzarlo y sacarlo del cenagal espiritual en el que
está hundiéndose justamente ahora. Que esa sea nuestra principal
preocupación".
De hecho, que esta sea la preocupación de cada uno de nosotros, alcanzar a
Gibson y a millones de sinceras personas que como él
están cegadas por las supersticiosas creencias católicas. Que Dios
nos de la sabiduría y gracia para compartir con ellos las Buenas Nuevas que
el divino Hijo de Dios tomó sobre sí mismo nuestra naturaleza humana, vivió
una vida perfecta, murió como el perfecto sacrificio por nuestros pecados,
está intercediendo en el santuario celestial a nuestro favor, y pronto
retornará para consumar su misión redentora. |