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Los Engaños de Satanas
La Santa Biblia es clara en cuanto al verdadero estado de los
muertos. Ella es la Palabra de Dios; la única fuente de toda
verdad y tenemos que dejar que ella misma explique lo que nos
tiene que decir acerca de éste tema.
Empecemos nuestro estudio primero estudiando los engaños de
Satanás, y para eso leamos Gén. 1:1 "En el principio creó
Dios los cielos y la tierra."; notemos que éste es un
versículo simple, informativo; no se detiene a explicar cómo
creó Dios los cielos y la tierra, no se detiene a demostrar o
probar que Dios fue el que realmente lo hizo, y si realmente
ocurrió así, sino que el versículo da como un hecho real de que
lo que se expresa es la verdad. No es la intensión de razonar ni
de averiguar cómo fue porque eso escapa de cualquier
razonamiento humano, simplemente nos dice un hecho que tenemos
que aceptar por fe.
El capítulo nos sigue narrando que en seis días Dios creó los
Cielos, la Tierra y todo lo que en ellos hay, el versículo 27
expresa que Dios "creó al hombre a su imagen y semejanza".
Notemos que el hombre no vio a Dios crear nada, él simplemente
debía aceptar que Dios era su creador porque Dios se lo dijo;
inclusive según nos dice Gén.2:21-22 ("Y Jehová Dios hizo
caer sueño sobre Adán, y se quedó dormido. Entonces tomó una de
sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla
que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al
hombre".), Adán ni siquiera vio a Dios hacer una nueva
creación después de él ser creado, en este caso a Eva.
Tanto Eva como Adán debían aceptar que Jehová Dios era su
creador porque Dios se lo había dicho, ellos debían creer en la
"Palabra de Dios". Dios no les dio explicaciones de nada, no
había nada en la naturaleza, alrededor de ellos que les diera
una evidencia de que lo que Dios les decía era verdad, ellos
debían de creer por fe, no vieron a Dios hacer nada, no vieron a
Dios crear nada; se despertaron a la vida y encontraron todo
hecho y escuchando a Dios afirmar de que El era su creador.
Debían de creer lo que Dios les había dicho.
El relato prosigue que Dios empieza a enseñarles sus leyes y
mandatos; nos dice que Dios les manda a que fructifiquen,
multipliquen e hinchan la Tierra; les da responsabilidad, ellos
debían de juzgar y enseñorearse de la Tierra. Pero además de eso
les da una prueba de lealtad, de fidelidad, de respeto, de amor.
"Y les mandó Jehová Dios al hombre diciendo: de todo árbol del
Huerto comerás, más del árbol de ciencia del bien y del mal no
comerás de él, porque el día que de él comieres, morirás".
Notemos otra vez que Dios no le da al hombre ninguna explicación
de por qué no debía comer del árbol; Adán debía obedecer y creer
lo que Dios le había dicho y aceptarlo; ¿significa ésto que el
hombre no podía cuestionar a Dios?, de ninguna manera;
simplemente Dios le dio al hombre la facultad de elegir obedecer
y confiar en Dios, le dio libre albedrío; el hombre podía y aún
puede elegir el obedecer y confiar en Dios o no. Es aún nuestra
elección.
El capítulo 3 del libro de Génesis nos relata la caída del
hombre y la introducción del pecado en la tierra; nos dice
Gén.3:1: "Empero la serpiente era astuta más que todos los
animales que Jehová Dios había creado, la cual dijo a la mujer:
¿Conque Dios os ha dicho: no comáis de todo árbol de huerto?;
detengámonos un momentito aquí, por la misma Biblia sabemos que
esta serpiente era Satanás (Ap. 12:9); la serpiente aquí le sirve
como un médium o canalizador por el cuál Satanás engaña a Eva.
Aquí vemos los primeros engaños de Satanás: ¿Qué es lo
primero que Satanás hace para llamar la atención de Eva? Satanás
ejecuta un milagro; las serpientes no hablan y ésta está
hablando, a través de este milagro Satanás logra captar toda la
atención de Eva, esto nos muestra también que Satanás tiene el
poder de hacer milagros y que no todos los milagros que se hacen
o que nosotros presenciemos provienen de Dios. Porque en tal o
cual sitio o iglesia se hacen milagros o tal o cual persona
ejecute milagros eso no es una indicación o prueba de que ese
sitio o iglesia es verdadera o que esa persona sea un siervo
fiel de Dios, porque la misma Biblia nos enseña que Satanás
tiene el poder de ejecutar y ejecuta milagros aún el día de hoy.
Preguntemos: ¿Se hacen milagros hoy en día?; ¿un gran número
de personas basan su fe y confianza en Dios por los milagros?;
¿se dice que tal grupo es de Dios porque se hacen milagros; o
que tal pastor, maestro, canalizador, médium, o persona debe de
ser siervo de Dios por el simple hecho de hacer milagros? La
respuesta es que sí; se hacen milagros hoy en día; pero ¿Esta
debe de ser nuestra única base para aceptar que eso proviene ó
es de Dios? La respuesta es que no. Este es el primer gran
engaño de Satanás. Hacer milagros engañosos.
En segundo lugar notemos lo que Satanás le pregunta a Eva;
empieza la conversación tergiversando ó alterando, torciendo lo
que Dios había dicho. Dios no les había dicho que no comieran de
todo árbol del huerto; sino de uno, pero Satanás está cambiando
o alterando, citando mal lo que realmente Dios dijo; está
alterando la "Palabra de Dios". Preguntemos: ¿hace Satanás lo
mismo hoy en día ó eso fue sólo con Eva? ¿Nos vamos a comer el
cuento de que eso fue sólo con Adán y Eva hace miles de años y
que ya él no usa el mismo método hoy?
¿Por qué abundan las religiones hoy? ¿Cuántas religiones
cristianas conoces tú? ¿Cómo es posible que si todos estudiamos
la misma Biblia, leemos los mismos pasajes; hayan tantas
iglesias con tan diferentes doctrinas, creencias y enseñanzas? ¿Será
posible que Satanás esté todavía hoy en día a través, ya no de
la serpiente, pero sí de los hombres alterando y tergiversando
la Palabra de Dios? Otra vez la respuesta es que sí.
Este es el segundo gran engaño de Satanás: Alterar o citar
mal la Palabra de Dios.
Volvamos otra vez a Génesis 3 y leamos ahora el vers.4 "entonces
la serpiente dijo a la mujer: "no moriréis". Esta afirmación es
la primera gran mentira dicha en este mundo y es la base de la
doctrina de la inmortalidad del alma y de numerosos errores
religiosos.
Pero también entraña algo más: Dios le había dicho a la
pareja que el día que comieran del árbol del huerto morirían;
Satanás no sólo esta mintiéndole a Eva sino lo que es peor
poniendo a Dios como mentiroso. Satanás le está diciendo a Eva
que ellos no deben de confiar en la Palabra de Dios porque él es
mentiroso; y si realmente Dios les había mentido en este aspecto;
entonces ¿quién sabe si en otras cosas Dios también había
mentido? Cómo en el caso de la creación; ó de que él es
realmente el Dios creador?
Esto es aterrante. Satanás para este momento tiene la mente
de Eva completamente bajo su control, ha puesto dudas en la
mente de Eva acerca de Dios, su palabra e intenciones.
El tercer gran engaño de Satanás. Dudar de Dios y de su amor
y sabiduría.
Eva ahora tiene en su cabeza un mar de dudas y un gran número
de preguntas que Satanás; podemos estar seguros que está
dispuesto a contestar. ¿No hace lo mismo hoy? ¿No pone dudas en
la mente del hombre acerca de Dios?; ¿de su amor por nosotros,
de su propia existencia; de la veracidad y divinidad de la
Biblia; de la persona de Jesús?
El mundo hoy en día cuestiona y pone en dudas a Dios por todo;
hay millones de personas que no creen que la Biblia es sagrada y
por eso hay miles de religiones no cristianas; y por eso existen
los ateos. La respuesta nuevamente es que sí.
Los pensamientos de Eva bullen en su cabeza y ya a esta
altura del juego ella está preparada para lo que sigue; leamos
el vers.5 "más sabe Dios que el día que comiereis de él, serán
abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y
el mal" ¿Cómo?
Lo que Satanás le dice realmente a Eva es: Mira Eva; Dios
sabe algo que no quiere que tú sepas, pero que yo la serpiente
tu amigo te voy a decir. Ahora Satanás le va a dar a Eva las
explicaciones que Dios no le dio; recordemos que al principio
Dios no les dio ningún tipo de explicaciones ni pruebas de nada;
sino que ellos debían aceptar y creer en la Palabra de Dios;
pero la serpiente le dice a la mujer de que Dios les ha estado
ocultando algo muy importante y vital para ellos, a estas
alturas para Eva, Dios; no sólo es un mentiroso, sino también un
engañador.
"Serán abiertos vuestros ojo, sabiendo el bien y el mal".
Eva, hay algo que tú no sabes pero que puedes saber si sólo
comes del árbol. El árbol de la ciencia del bien y del mal no
tenía ningún poder ni iba a impartirle a Eva poder o
conocimiento extraordinario. No era un árbol para alcanzar
sabiduría o inteligencia; simplemente era el árbol de la ciencia
del bien y del mal; al comerlo lo único que iban a saber era el
bien y el mal.
Estipulamos al principio que Dios le dio a la pareja libre
albedrío, libre voluntad para elegir; si creer y obedecer a Dios
o no; y Eva eligió hacer lo que ella quiso. Ejerciendo el
derecho que Dios les había dado de decidir por ellos mismos.
Nuestro Padre no es un Dios arbitrario ni injusto; El desea
de todos sus hijos y criaturas una obediencia basada en el amor.
Es un Ser personal, que desea tener una relación estrecha e
individual con cada uno de nosotros, mas fuerte y duradera que
cualquier padre terrenal. El no forza nuestra elección; no
quiere basar su relación con nosotros en el temor o la
conveniencia; El podía haber creado a Adán y Eva para obedecer
siempre, para ser buenos y no pecar. Pero si lo hubiera hecho,
no hubiera creado seres inteligentes con voluntad propia de
elección, sino maquinas que están programadas para siempre hacer
lo que se les dice, esclavos que obedecen por temor; y lo peor
de todo: hubiera creado seres sin la facultad de amar.
Al crear a la pareja con el derecho de ellos elegir, Dios nos
muestra que es amor (1Juan 4:8). Dios instruyó a nuestros
primeros padres con respecto al árbol del bien y del mal, y
ellos estaban plenamente informados acerca de la caída de
Satanás, y del peligro de escuchar sus sugerencias. No les quitó
la facultad de comer el fruto prohibido. Dejo que como seres
moralmente libres creyeran su palabra, obedecieran sus
mandamientos y vivieran, o creyeran al tentador, desobedecieran
y perecieran.
Satanás le dijo que al comer del fruto de ese árbol,
alcanzarían una esfera de existencia más elevada y entrarían en
un campo de sabiduría más amplio. Entremos en la historia,
imaginemos lo que pasó, Satanás le pregunta a Eva: ¿Eva; los
animales hablan?; claro que no; entonces ¿cómo es posible que yo
esté hablando?, ¿sabes por qué?; porque yo comí del fruto. ¿Qué
más pruebas quieres que te dé para que sepas que lo que te digo
es verdad, y que Dios te mintió? Tal ha sido la labor que
Satanás ha llevado adelante con gran éxito, desde los días de
Adán hasta el presente. Tienta a los hombres a desconfiar del
amor de Dios y a dudar de su sabiduría. Constantemente pugna por
despertar en los seres humanos un espíritu de curiosidad
irreverente, un inquisitivo deseo de penetrar en los
inescrutables secretos del poder y la sabiduría de Dios.
El
cuarto gran engaño de Satanás. Hacer que la mujer se dejara
llevar por sus emociones.
Lo mismo sucede hoy, todos nosotros nos dejamos llevar
por nuestras emociones, sin poner esas emociones en contraste
con la voluntad de Dios. Queremos hacer lo que nos gusta, lo que
nos da placer momentáneo, y vamos por la vida, tratando de
llenar cada momento de nuestra existencia con placeres y
emociones agradables. Y cuando permitimos que nuestras emociones
y sentimientos dominen nuestras vidas, cometeremos errores, aun
en nuestra relación con Dios. Nacen en nosotros la envidia, el
deseo de poseer lo que otro tiene; los recelos y prejuicios.
Pero al llenar nuestras vidas de emociones y deseos, nunca
seremos estables, pues las emociones y sentimientos son
pasajeros, y entablamos una lucha que nunca termina, deseamos lo
mejor, tenerlo todo y cuando no lo logramos, nos frustramos, y
si lo logramos, queremos más. Llegamos a vivir por nuestros
deseos y a hacer lo imposible por satisfacerlos; pero, los
deseos y emociones se podrán satisfacer, pero nunca serán
saciados.
Vivimos hoy en una sociedad de placeres instantáneos; todo lo
queremos no solamente hoy, sino ahora, no podemos esperar; es
como el café instantáneo, como los anuncios en la televisión que
podemos comprar el carro, la casa, o ese equipo de música ahora,
¿Por qué esperar a salir de las deudas primero, si te van a dar
mas crédito para que te sigas hundiendo mas, y en las noches no
puedas dormir por lo que debes, y tengas que romperte la
existencia trabajando para poder mantener el estatus que tienes?
Al final, no tienes tiempo para disfrutar por lo que te estas
matando, y ni siquiera tiempo para Dios, y de esta forma Satanás
nos envuelve en esta trampa que al final, arruina nuestra
relación con los demás, y nos destruirá totalmente.
No hay nada de malo en desear, de querer lo mejor, de luchar
por nuestra felicidad.
Pero nuestros deseos deben de estar sujetos a la voluntad de
Dios. El Creador le proporciono a la pareja, no solo lo que
ellos necesitaban para vivir y ser felices; sino mucho más. No
les dio una casa, sino todo el mundo. Así mismo nos da hoy lo
que necesitamos para ser felices y al final también nos dará el
mundo entero.
El versículo 6 nos informa que la mujer codició el fruto;
Satanás había despertado en Eva un sentimiento que ella no había
sentido antes; quiso saber, quiso adquirir más de lo que Dios
les había dado. "Y comió"; Eva no tenia hambre, no tenia
necesidad de comer; y si tenia hambre, podía comer de cualquiera
de los miles de árboles frutales que tenia a su disposición. Fue
su propia elección comer del árbol. Al comer el fruto Eva se
sentía más enérgica, más bella, más interesante. Se engañó a sí
misma creyendo que estaba disfrutando de un nivel mayor de
existencia. Esta es una de las razones por la cual millones de
personas, aun disfrutando de grandes bendiciones por parte de
Dios, recurren a las drogas y al vicio. Queriendo alcanzar
emociones más fuertes, un ambiente mayor que el normal, y que el
que Dios ha establecido. Ya la mente de Eva, y emociones estaban
bajo el dominio de Satanás y Eva está lista para ser usada por
Satanás en su próximo engaño: "Y dio también a su marido, el
cuál comió así como ella". El quinto engaño de Satanás;
utiliza a Eva para hacer caer a Adán. ¿No hace lo mismo hoy
también? Claro que si. Utiliza a las personas para poner dudas
en nuestra mente acerca de Dios. Usa a otras personas a creer lo
que ellas dicen acerca de la palabra de Dios, y llegamos a creer
en doctrinas y mandamientos de hombres y no de Dios. Nos envía
amigos y familiares a apartarnos de los caminos del Creador.
En nuestras relación con Dios; no debemos de confiar ni creer
en todo el mundo; todo lo que nos pueda enseñar o mostrar una
persona debe de estar basada cien por ciento en lo que enseña la
palabra de Dios; toda la Biblia. Sino es así, Satanás tiene
engañada a esa persona y la esta utilizando para nuestra
destrucción.
Estos métodos Satanás los ha usado desde el principio; no ha
variado porque desde el principio le han dado resultado. Ningún
hombre ha escapado a sus métodos, no los varia ni lo hará. Solo
Jesús pudo contener y mantenerse sin pecado bajo los métodos de
Satanás, pero aun con Jesús utilizo los mismos métodos. Veamos.
Leamos Mateo 3:16-17, al analizar el contexto de este
versículo nos damos cuenta que Jesús fue a Juan para ser
bautizado porque Jesús tenia que cumplir con toda justicia.
Al subir del agua los versículos nos indican que los cielos
fueron abiertos y el Espíritu Santo desciende en forma de paloma
y se escucha la voz de Dios que dice: "Este es mi hijo amado, en
el cual tengo contentamiento". Notemos que es el mismo Dios
quien da testimonio acerca de quien es Jesús. Se escuchó la
palabra de Dios.
Pero en el capitulo 4 vemos que Jesús es llevado por el
Espíritu al desierto y allí después de pasar cuarenta días y
cuarenta noches es tentado por Satanás. Es interesante notar que
a Eva; Satanás se le aparece como serpiente y a Jesús como un
ángel de luz, como él se disfraza según (2Co. 11:14). Para este
tiempo Jesús esta exhausto, con hambre y sed; no como Adán y
Eva, que comieron sin tener hambre y teniendo abundante
alimentos y agua. Imaginemos como se sentía Jesús; cansado,
sediento y hambriento.
En un desierto con un calor sofocante y un sol quemante de
días y las noches frías y congelantes.
Su mente ofuscada por el hambre y la sed, débil aun para
razonar y pensar correctamente; fue en estas condiciones muy
desfavorables que se le presento Satanás.
Mateo. 4:3 nos dice: "Y llegándose a él; el tentador dijo: Si
eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan". ¿Cómo?
Cuarenta días atrás, Dios había hablado, había revelado que
Jesús era su Hijo. Satanás esta tratando al igual que lo hizo
con Eva de que Jesús dude de la palabra de Dios; pero todavía
esas mismas palabras retumbaban en los oídos de Jesús y creyendo
y confiando en la palabra de Dios fue que pudo soportar el
hambre y la sed por cuarenta días además de las tentaciones de
Satanás.
Observemos varias cosas aquí: este versículo nos muestra la
divinidad de Jesús; que aunque es cien por ciento hombre,
también es cien por ciento Dios; así lo sabia y entendía
Satanás; porque sino; no hubiera demandado de Jesús hacer un
milagro. Notemos la clase de milagro que demandó de Jesús; la
Biblia es bien clara en enseñar que Satanás hace milagros
engañosos. Pero este milagro que demando de Jesús, solo Dios
puede hacerlo; porque es el milagro de crear algo que Satanás ni
ningún otro ser sino solo Dios mismo puede hacer. "Di que estas
piedras se hagan pan". Salmos 33:9 "Porque él dijo, y fue hecho;
él mando y existió". Génesis 1:3 "Y dijo Dios: Sea la luz, y fue
la luz".
Satanás sabe que la palabra de Dios tiene poder infinito; y
él sabía que Jesús era el mismo Dios que bajó del cielo y por
eso lo que realmente le dice a Jesús era que si realmente él era
Dios, que creara de la piedra pan. ¿Notamos aquí los mismos
métodos, al igual que en el Edén? Satanás le dice a Jesús: "Si
eres"; como siempre, poniendo en duda la palabra de Dios. "Di
que estas piedras se hagan pan" demandando un milagro.
Lo mismito que en el Edén. Quiere poner dudas en la mente de
Jesús!
Pero Jesús le responde como deben responder los hijos de
Dios: con un "Escrito esta" ¿Y qué cita Jesús? La palabra de Dios. Entonces Satanás le
responde también con un "Escrito esta" citando también la Biblia
pero notemos que la saca fuera de contexto.
Satanás esta citando el Salmo 91 pero lo saca de contexto
pues el quiere que Jesús se aferre y demande las promesas y
bendiciones de Dios pero sin obedecer; porque en el mismo Salmo
91:1 nos dice: "El que habita al abrigo de Dios". Demandar las
promesas sin obedecer, es presunción. Porque escrito esta: "no tentarás al Señor tu Dios".
Satanás le muestra todos los reinos de este mundo; para que
al igual que Eva, Jesús codicie y tome lo que realmente le
pertenece a Dios; porque el árbol era de Dios y no de la pareja,
como los reinos de este mundo también pertenecen a Dios. Satanás
razona con Jesús: ¿Por qué tienes que sufrir? Solo adórame y no
tendrás que pasar por la cruz, los discípulos que tengas te van
a abandonar, tu propio pueblo te va a rechazar y el mundo nunca
te va a aceptar como su salvador porque tu mismo dices que
"muchos son los llamados y pocos los escogidos". Ahórrate esos
sufrimientos y traiciones; esos vituperios y dolores. Vuelve al
cielo donde estas rodeados de santos ángeles que te adoran y
tienes gloria, porque ningún pecador merece que tú te
sacrifiques por el. Pero nuestro salvador le responde:
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su
Hijo Unigénito. Para que todo aquel que en él crea; no se
pierda, mas tenga vida eterna." (Juan 3:16)
Aunque un solo ser humano hubiera pecado; Jesús se hubiera
encarnado, hubiera padecido y hubiera entregado su vida en el
sacrificio de la cruz para salvar a ese pecador.
Por eso por fe podemos ir a él; no importa donde estemos ni
como nos encontremos, con la seguridad de su amor y su perdón.
No debemos de creer lo que nos dice Satanás, que nuestro caso
esta perdido, que somos tan malos que no recibiremos el perdón,
debemos de confiar en la palabra de Dios, en su amor y
misericordia. Porque él escucha siempre y esta atento a nuestro
ruego. No se cansa, no duerme y ha puesto todos los recursos del
cielo para nuestra salvación. Vayamos a él por y con fe, y
elevemos nuestra súplica y él escuchará; aunque estemos rodeados
de gente, en la calle, en el subway; aunque haya ruidos y
voceríos cada oración de fe es escuchada por él. Cada vez que
nos dirigimos a el; él nos escucha y esta atento a nosotros como
si fuéramos la única criatura; el único ser en el universo. Así
nos ama Jesús. "El que viene a mi, no le hecho fuera"
Es la confianza absoluta en la palabra de Dios, lo que nos
salvaguardará de las asechanzas de Satanás. Leamos una
interesante historia en Juan el Cáp. 6:
Dice Juan 6:1-2: "Pasadas estas cosas, se fue Jesús a la otra
parte del mar de Galilea, que es Tiberia. Y seguíale grande
multitud, porque veían las señales que hacia en los enfermos".
La multitud le seguía no para oír la palabra de Dios ni el
mensaje de salvación que Jesús predicaba; no le seguía porque
quería conocer mas a Dios a través del Evangelio Eterno; iba
porque veían las señales, los milagros que Jesús hacia.
Jesús pasó alrededor de las tres cuartas parte de su
ministerio terrenal sanando a los enfermos y supliendo sus
necesidades físicas y espirituales. El relato nos dice de cómo
Jesús alimentó a los cinco mil; caminó sobre las aguas y cómo
los fariseos demandan de Jesús señal; un milagro que les pruebe
que él es el Mesías. Pero desde el versículo 48 del capitulo 6
de Juan; Jesús les empieza a predicar de la palabra; del mensaje
de Dios y de su misión en esta tierra; y ¿Qué pasa?; notemos los
versículos 60-66: "Y muchos de sus discípulos oyéndolo, dijeron:
Dura es esta palabra. ¿Quien la puede oír? Y sabiendo Jesús en
sí mismo que sus discípulos murmuraban díjoles: ¿Esto os
escandaliza?
¿Pues que si viereis al Hijo del Hombre que sube donde estaba
primero? El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha.
Las palabras que yo os he hablado, son espíritu, y son vida. Más
hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el
principio sabía quienes eran los que no creían, y quien le había
de entregar. Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir
a mi, si no le fuera dado del Padre. Desde esto, muchos de sus
discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con el"
Analicemos esto; mientras haya señales; mientras haya pan
para comer todo esta bien con Dios. Pero cuando Jesús comienza a
hablarles del Evangelio; de los requerimientos de Dios; de los
sacrificios de la vida cristiana, que El Padre desea de nosotros
un culto racional; entonces los discípulos lo abandonan. Sigamos
leyendo: vers.67-68: "Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis
iros vosotros también? Y respondióle Simón Pedro: Señor, ¿a
quien iremos? Tu tienes palabras de vida eterna."
"No sólo de pan vivirá el hombre" le dijo Jesús a Satanás;
"sino de toda palabra que sale de la boca de Dios". Las palabras
de Dios son vida eterna, son más importantes que el pan físico
que nos ayuda a vivir. Pues ellas son la verdad; son la espada
del Espíritu.
Dios puede y quiere a través de sus siervos hoy; así como lo
hizo en los tiempos de Jesús; sanar a los enfermos y suplir
todas nuestras necesidades. El escucha cada oración de dolor;
cuando estamos enfermos y suplicamos a el; nos escucha y quiere
responder nuestra oración; quiere sanarnos y suplir todas;
absolutamente todas nuestras necesidades; económicas; física;
mentales; espirituales; porque somos sus hijos y el nos ama.
Porque nuestros males son causados por el pecado y Satanás; y
Jesús vino a romper las obras del Diablo y a redimirnos del
pecado.
Pero debemos de obedecer; debemos de poner nuestro ser
permeable a sus enseñanzas y confiar en su palabra y ponerla por
obra.
¿Te has preguntado que hubiera pasado si Jesús; cuando era
tentado por Satanás y éste le dijo que se lanzara; porque "esta
escrito" que Dios lo cuidaría; se hubiera lanzado?
¿Crees que Dios hubiera mandado sus ángeles a proteger a
Jesús? La respuesta es un rotundo NO. ¿Sabes por que? Porque eso
es falta de respeto a Dios y a su palabra; debemos de obedecer y
creer en la palabra de Dios y El cumplirá todas las promesas con
nosotros como lo ha dicho en su palabra.
Pongamos un ejemplo: Un alcohólico; que aunque tiene familia,
gasta la mitad de sus ingresos en alcohol, hasta que un día el
médico le dice que tiene cirrosis hepática.
El hombre le pide a Dios que lo sane; y el Señor lo sana; le
pone un hígado nuevo, porque Dios no cura; curar es arreglar el
organismo como mejor se pueda. Nos rompemos una pierna y nos
curamos pero quedamos un poco cojo, y cuando el tiempo cambia
nos duele un poco. Dios vuelve el organismo a su estado
original. Eso es sanar; y Dios sana.
Volviendo a nuestro ejemplo; al mes del hombre ser sanado;
vuelve a tomar.
Y después de un tiempo; vuelve a enfermarse de otra cirrosis
hepática. ¿Valió la pena ser sanado; cuando este hombre no
aprovecho las bendiciones de Dios? La Biblia nos enseña que las
promesas de Dios son condicionales a la obediencia de su palabra.
Cada bendición que recibimos del cielo tiene el propósito de
enseñarnos que Dios es amor; que el es nuestro protector y
nuestro Padre; que esta dispuesto a ayudarnos cuando vamos a el
por fe y confianza. Cada acto de amor y misericordia por parte
de Dios tiene el propósito de enseñarnos su carácter; así como
el Edén y la naturaleza enseñaban a Adán y Eva que Dios es tan
poderoso como para crear la tierra y el universo, tan amoroso
como para regalársela, y tan misericordioso para perdonar
nuestros pecados.
Las bendiciones no pueden desperdiciarse; provienen de Dios y
son infinitas; y al recibirlas sin merecerlas, nos estimulan a
cambiar nuestras vidas y a confiar en nuestro Padre; son las
declaraciones de que Dios quiere entablar una relación personal
con nosotros. Jesús les dijo a sus discípulos que ya él no los
llamaría discípulos sino amigos; porque los amigos se conocen
mutuamente; y eso es lo que Dios quiere: que nos conozcamos
mutuamente.
Sólamente a través de la Biblia, la única fuente de verdad es
que podemos conocer a Dios. Jesús dijo: "He manifestado tu
Nombre a los hombres que del mundo me diste. Tuyos eran, y me los diste, y guardaron tu palabra.
Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, son de ti.
Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las
recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han
creído que tu me enviaste."
Eso es lo que pasó en el relato de Juan 6. Y eso es lo que
pasa en nuestro tiempo hoy.
Queremos las promesas de Dios, pero sin la obediencia a sus
mandamientos. Los discípulos y la multitud querían seguir a
Jesús pero sin cumplir con las demandas del Evangelio; estamos
hoy en día dispuestos a hacer lo que sea por nuestro bienestar,
por nuestra salud, por dinero; pero al igual que la pareja en el
Edén queremos hacer lo que queramos; inclusive con las cosas que
sólo pertenecen a Dios.
Pertenecemos a una iglesia o grupo religioso, sólo por las
señales y milagros que se hacen; porque los paralíticos caminan
o porque se nos puso una muela nueva. Porque nos sentimos "bien",
porque hay mucho amor, porque "sentimos" a Dios en nuestros
corazones, y basamos nuestra relación con Dios en base a
nuestras emociones.
Compramos "aceite o agua santificados", usamos amuletos
creyendo que un pedacito de piedra o madera es capaz de alejar o
protegernos de nuestro peor enemigo Satanás; cuando sólo Jesús y
su palabra pueden hacerlo. Basamos nuestra experiencia religiosa
en lo que vemos; sentimos o lo que nos dice otra persona; cuando
nuestra experiencia con Dios debe de estar basada en lo que El
dice, basada en una fe inconmovible; que aunque en un momento
determinado, no lo sintamos, no lo veamos, y estemos en el fondo
de la calamidad o la desesperación, estamos convencido de su
amor y protección; con la sola prueba rotunda de que Dios esta
con nosotros, porque lo dice su palabra, no el pastor, no el
maestro, no el astrólogo, no el gurú, no el amigo, no el
familiar; sino la Fuente de todo poder, amor y Sabiduría. Jehová
Dios.
Nos bañamos con aguas con rosas y aceites para protección y
salud; arreglamos los muebles de nuestra casa en determinada
orientación para la prosperidad y alejar los malos espíritus.
Nos leemos las cartas, la taza de café, los caracoles, las runas,
las palmas de las manos, las corneas de los ojos, hasta la
lengua; por el deseo de conocer nuestro futuro y nuestra suerte.
Creemos en la reencarnación, en personas que pueden leer el áura,
las estrellas y los planetas; y lo triste es que ponemos nuestra
fe; toda nuestra confianza; inclusive nuestras vidas en personas
porque hacen milagros y señales; y no en Dios.
Creemos en los ángeles; ponemos letreros en nuestros autos
que dicen que los ángeles nos protegen; compramos libros acerca
de ángeles para saber como se llama nuestro ángel de la guarda y
como comunicarnos con él. Pero no vamos a la fuente; al libro
verdadero que nos dice realmente quienes son los ángeles. ¿No es
Satanás un ángel caído que se trasfigura en ángel de luz?
(2Co. 11:14). La Biblia nos enseña que Satanás pecó en el cielo y
que fue arrojado de el con la tercera parte de los ángeles que
pecaron con el.
Pero los que creen y hablan con los ángeles; no piensan por
un momento que ese ángel con el cual ellos hablan puede ser un
ángel caído de Satanás. La Biblia menciona el nombre de solo
tres ángeles: Miguel, Gabriel y Lucifer; y Lucifer se convirtió
en Satanás.
Pero creemos en libros y personas, en pastores y
maestros, que nos dicen que podemos hablar con Moroni, Ariel,
Rafael, Alaliel, supuestos ángeles de luz; etc. Ahora, inclusive
cada signo zodiacal tiene su ángel, y en determinadas fechas del
año debemos de vestirnos de acuerdo al nombre de nuestro ángel.
Que triste confusión! Que trágico engaño!
Creemos en los espíritus, en los muertos; y vamos a hablar
con espíritus de muertos que ni siquiera conocimos; creemos lo
que ellos nos dicen como si fuera el mismo Dios quien nos
hablara. Estamos dispuestos a obedecer lo que nos dicen sin
vacilación, pero no estamos dispuestos a creer en Dios ni
obedecerlo. La Biblia nos dice: "Amados, no creáis a todo
espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque
muchos falsos profetas son salidos del mundo" (1 Juan 4:1). Entonces; ¿Hay espíritus que no son de Dios? Eso es lo que nos
enseña la Biblia.
Si los muertos tuvieran poder; entonces; ¿Cómo es que los que
son asesinados, violados y mutilados, no regresan para hacer
justicia? ¿Cómo es que el espíritu de ese padre o esa madre, que
si estuvieran vivos, darían su vida por su hija; cuando su hija
es violada y asesinada, no la protegen o evitan que sea
asesinada, o no regresan "del mas allá", para decirle a la
policía quien es el asesino? Pero hay millones de personas que
andan con un papelito, con una cinta de color en la cartera,
como símbolo de un "muerto que los protege". Hay algo que no
entiendo: Si alguien me da con un bate en la cabeza; y estoy en
el hospital, en coma; por mucho tiempo, yo no se nada. Pero si
en vez de mandarme al hospital me manda al cementerio; en un
momento lo sé todo. Puedo adivinar el futuro; con quien se va a
casar la vecina; los baños que tienes que hacer para la suerte.
Lo se todo.
La Biblia es clara al enseñar que los muertos nada
saben:"Porque los que viven saben que han de morir, mas los
muertos nada saben, ni tienen mas paga; porque su memoria es
puesta en olvido. También su amor, y su odio y su envidia,
fenecieron ya; ni tienen mas parte en el siglo, en todo lo que
se hace debajo del sol" (Ecl. 9:5-6).
¿Puede Satanás hacer milagros? claro que si; ¿puede adivinar
el futuro? Claro que no.
Pero puede usar las probabilidades matemáticas, puede manejar
los eventos; así como maneja a muchas personas, para lograr que
se cumplan sus predicciones.
Satanás conoce todo lo relacionado a nuestra vida: gustos;
amigos y familiares; debilidades; los errores y éxitos pasados,
etc. Y aunque no puede leer nuestra mente; sabe de nuestros
deseos y planes; temores y ansiedades. El ha estado tentándonos
desde los primeros años de nuestra vida y tiene un registro
nuestro de cada error, cada palabra que hemos expresado; las
personas con las que nos hemos relacionado; todas las cosas y
momentos de nuestras vida.
Así que cuando alguien trata de hablar con los muertos; en
abierta violación de la palabra de Dios; Satanás puede; usando
el médium o canalizador; susurrarle al oído de esta persona,
nuestros datos personales: de quien estamos enamorados; los
nombres de nuestros familiares; donde trabajamos, que función
desempeñamos; y lo que esperamos del futuro. De esta forma nos
entrampa para que creamos que los muertos realmente saben todo y
han venido para ayudarnos; somos así engañados y creemos
cualquier afirmación como si viniera directamente de Dios.
Pero ninguno de nosotros necesita ser engañado; Dios nos ha
dado su palabra; la Santa Biblia para protegernos de los engaños
y métodos de Satanás. Sólo en ella encontramos la verdad: "Conoceréis
la Verdad, y la Verdad os hará libres" (Juan 8:32).
Al estudiarla conocemos al Dador de la vida; a nuestro
Redentor; nuestro Salvador Cristo Jesús; y nos enseña a
desenmascarar a Satanás.
La Santa Biblia es el único mapa que nos guía al cielo y a la
vida eterna: "Esta empero es la vida eterna, que te conozcan el
solo Dios verdadero, y a Jesucristo, al cual has enviado" (Juan
17:3). Por medio de su estudio nos santificamos; "Santifícalos
en tu verdad, tu palabra es verdad" (Juan 17:17).
Dios es el único que conoce el futuro; el es nuestro Médico;
nuestro Padre tierno que esta ahí en nuestras ansiedades y
depresiones. Traigámosle a él nuestras cuitas y penas, nuestros
planes y deseos; y por su amor hacia nosotros él hará maravillas
en nuestras vidas. No estamos solos en nuestras luchas; tenemos
todos los recursos del cielo a nuestra disposición y el brazo
poderoso de nuestro Dios dispuesto a socorrer a cada uno de sus
hijos en todo momento.
Satanás hace milagros engañosos; tuerce; omite y saca fuera
de contexto la palabra de Dios; trata de dominar nuestras
facultades; y utiliza a otras personas para hacernos caer.
Estos son sus métodos que siguió en el Edén; los usó con el
propio Jesús, y los sigue usando en contra nuestra. Y sólo con
Jesús y el estudio de su palabra estaremos seguros de no caer en
el error. Al igual que Adán y Eva, hoy tampoco tenemos pruebas
de que Dios realmente es el creador, por el contrario, los
hombres de ciencias cada día nos hablan de la Evolución, del Big
Bang, de la expansión del universo, de que el mundo se acabará
en tres mil años cuando el sol se ponga rojo. Pero al igual que
Adán y Eva; debemos confiar y creer en la palabra de Dios. Lo
creemos, porque Dios lo dijo.
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